Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
El director del Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre, Jerónimo Domínguez Lazo, consideró que es necesario actualizar los datos poblacionales de las tres especies cocodrilianas que habitan en Chiapas.
Según el biólogo, estos estudios son cruciales para entender la salud de los ecosistemas donde viven y para mitigar los riesgos causados por la expansión humana.
Domínguez Lazo recordó que Chiapas es un estado único en México, ya que alberga a dos especies de cocodrilos y una de caimán, las cuales se pueden encontrar en diversas zonas, incluyendo sitios turísticos como el Cañón del Sumidero.
Aunque estas especies no están catalogadas en alto riesgo, su mayor amenaza proviene de las actividades humanas.
El biólogo explicó que, si bien los cocodrilos tienen la capacidad de autorregular sus poblaciones, incluso recurriendo al canibalismo para mantener el equilibrio, los últimos estudios sobre su estado datan de hace más de una década.
Por ello, es imperativo realizar nuevos monitoreos para conocer su comportamiento actual y el estado de sus entornos. “Es necesario ver cómo están esas poblaciones, y especialmente sus entornos”, enfatizó.
Domínguez Lazo precisó que, a pesar de la coexistencia con estas especies, en Chiapas no se han reportado ataques o interacciones negativas con humanos.
Por esta razón, consideró vital trazar los límites actuales de la mancha urbana y delimitar los espacios vitales necesarios para la supervivencia de estos animales, pues la expansión humana es el mayor peligro que enfrentan.










