La pérdida de territorio con Oaxaca fue la consecuencia directa del abandono y la inoperancia de las dos últimas administraciones estatales: Barra Chiapaneca de Abogados
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La pérdida territorial de Chiapas en la controversia con Oaxaca por la región de Los Chimalapas no fue sólo el resultado de la interpretación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sino una consecuencia directa del abandono y la inoperancia de las dos últimas administraciones estatales.
Así lo afirmaron los integrantes de la Barra Chiapaneca de Abogados, Gilmar Sarmiento Gutiérrez y Jorge Orozco Zuarth.
Durante su participación en el programa “Z Digital”, los juristas detallaron que el fallo de la SCJN significó para Chiapas la pérdida de aproximadamente mil 600 kilómetros cuadrados, un área equivalente a cuatro veces el tamaño actual de Tuxtla Gutiérrez.
Los abogados coincidieron en que la afectación va más allá de la extensión geográfica. La decisión judicial ha creado un grave problema social y legal para cientos de comunidades que, “de un plumazo”, dejaron de ser chiapanecas para ser consideradas oaxaqueñas.
Además del factor social, la pérdida tiene un alto valor en términos de recursos. El territorio en disputa es rico en maderas, minerales y otros componentes de alto valor.
Sarmiento y Orozco señalaron que estos recursos se le quitaron a Chiapas debido a la “inoperancia y complacencia” de los gobiernos recientes, los cuales no presentaron en tiempo y forma las pruebas necesarias y suficientes para una defensa robusta del territorio estatal.
Los abogados destacaron la controversia en la decisión de la Corte. Afirmaron que, a pesar de que una geógrafa reconocida no encontró los puntos reclamados por Oaxaca para establecer la nueva división geográfica, el máximo tribunal decidió a favor del estado vecino.
Mientras tanto, la respuesta por parte de Chiapas fue catalogada como una “sumisión de las y los legisladores locales”.
Se trata, según los juristas, de una pérdida de territorio sin justificación legal sólida que, durante años, alimentó conflictos entre las poblaciones fronterizas, siendo la controversia un tema recurrente y delicado para la entidad.










