Marco Alvarado/Diario de Chiapas
El agotamiento mental y físico que ha provocado la pandemia por el virus SARS-CoV-2, preocupa a los organismos de salud nacionales e internacionales, a tal grado que se advierte de una segunda pandemia de enfermedades mentales provocada por la crisis sanitaria mundial.
De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el último año y medio provocó un aumento en las consultas por depresión, ansiedad y sus consecuencias, que tuvieron como origen la pérdida del trabajo o la muerte de un familiar enfermo de COVID-19.
Las personas han referido sentir miedo al contagio, incertidumbre laboral, agotamiento emocional, irritabilidad, incremento de la violencia y en algunos casos, el consumo de sustancias para tratar de evadir lo que están viviendo.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, este 10 de octubre, de nuevo la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo énfasis en la atención integral de las personas, tanto de aquellas que se contagiaron como las que no, porque en el contexto que aún vivimos, México reportó un aumento de suicidios en el año 2020, con siete mil 869 personas que decidieron acabar con su vida, lo que representó un aumento en la estadística del nueve por ciento, en comparación con el año 2019.
Y si bien Chiapas no está entre las entidades donde se registran más casos de autolesiones que terminan con la vida, el Centro Estatal de Prevención Social de la Violencia y Participación Ciudadana (CEPSVyPC) recomendó que la atención de la salud mental no puede continuar como un tema marginal, ya que hasta un cinco por ciento de la población de 10 años y más ha pensado en suicidarse; decisión fatal que durante el año 2020 tomaron siete mil 869 personas.
Según la estadística, la idea suicida está más presente en las mujeres de 50 a 59 años, seguida por las niñas y adolescentes de 10 a 19, las mujeres de 40 a 49 años y las de 60 años y más, los tres grupos con siete por ciento.
En la población masculina, la idea suicida se presenta mayormente en la población de 40 a 49 años, continuado por aquellos que tienen de 30 a 39 y los de 60 años y más, con cinco por ciento en cada uno de estos dos últimos grupos.
De acuerdo con los especialistas, la condición depresiva presenta otros síntomas cognitivos que se asocian a la percepción que se tiene de uno mismo, de las personas que se encuentran alrededor, del mundo o del futuro, ya que solo se consideran cosas y experiencias negativas y se tiene un panorama de desesperanza.
También se pueden presentar síntomas físicos como menor energía, falta de concentración, alteraciones de sueño y del apetito que se puede ver reflejado en la variación del peso corporal durante el último mes.
Para atender la salud mental, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda hacer ejercicio con regularidad, establecer un horario y asegurarse de dormir suficiente tiempo. Para conciliar de mejor manera el sueño se debe evitar la luz azul que emiten diversos dispositivos y pantallas, ya que pueden provocar insomnio.










