- Llenar un tanque puede costar hasta mil pesos; “el aumento sí nos está pegando, ya no ganamos igual”, dice transportista
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el precio de la gasolina se mantendría en 24 pesos por litro, en la capital chiapaneca ya alcanza hasta los 27 pesos, situación que comienza a impactar de forma directa en la economía de quienes dependen del combustible para trabajar.
Edgar Flores, conductor de taxi, manifestó su preocupación ante el incremento, ya que asegura que sus ingresos ya no son los mismos. Explicó que utiliza gasolina Premium, la cual ya se encuentra en “27 pesos y fracción”, lo que ha elevado considerablemente su gasto diario.
Detalló que consume entre 14 y 16 litros por turno, destinando actualmente entre 400 y 420 pesos en medio turno, cifra mayor a la que invertía anteriormente. Sin embargo, señaló que no pueden aumentar las tarifas del servicio, debido a la fuerte competencia con plataformas digitales como Didi.
“El aumento sí nos está pegando, ya no ganamos igual. No podemos cobrar más porque la gente se va a lo más barato”, expresó.
Además, mencionó que factores como el tráfico y las movilizaciones también afectan su jornada, reduciendo aún más sus ganancias.
Por su parte, Luis Alberto Cerecedo Lara, conductor particular, coincidió en que el aumento del combustible es significativo y afecta directamente su economía diaria. Indicó que actualmente solo puede cargar alrededor de ocho litros de gasolina, debido a que el dinero ya no le alcanza.
Señaló que llenar un tanque puede costar hasta mil pesos, mientras que en su rutina solo logra destinar entre 500 y 600 pesos cada uno o dos días, lo que limita sus traslados a distancias cortas dentro de la ciudad.
“Sí es mucho lo que ha subido, ojalá ya no siga aumentando”, comentó, al expresar su preocupación por la tendencia al alza del combustible, la cual también se refleja en zonas fuera de la capital, donde el litro se vende entre 25 y 27 pesos.
Ambos testimonios reflejan cómo el incremento en el precio de la gasolina no solo contradice las expectativas oficiales, sino que comienza a generar presión en los ingresos de los trabajadores y en la movilidad diaria de la población.










