Marco Alvarado/Diario de Chiapas
La desigualdad social todavía es una marca que pesa sobre las comunidades indígenas de México, población que integran 25.7 millones de personas, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), 8.4 millones de indígenas viven aún en pobreza, y 3.4 millones en pobreza extrema, cifras que aumentaron en los últimos meses como consecuencia del impacto que provocó la pandemia de COVID-19.
Este 09 de agosto se conmemoró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, poblaciones que, en la mayoría de los casos están marginados de posibilidades de desarrollo social, acceso a servicios básicos y la cobertura en salud y educación.
Respecto a la salud, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) reconoce que las poblaciones indígenas registran problemas de desnutrición, anemia, enfermedades intestinales, diarreas, infecciones respiratorias, tuberculosis y cáncer cervicouterino, que llegan a constituirse en primeras causas de muerte entre sus habitantes.
En este sentido, las mujeres indígenas constituyen uno de los sectores de esta población con mayor rezago en materia de salud, entre otras cosas, porque en este grupo converge una triple discriminación: por condición étnica, de género y de clase, que repercute directamente en su estado de salud. Las difíciles condiciones de vida, que les dificultan una buena alimentación o acceso oportuno a servicios de salud, así como el desconocimiento de su propio cuerpo, la maternidad intensiva y las pesadas cargas de trabajo, originan un cuadro particular de padecimientos y enfermedades relacionados con esta triple subordinación.
Y la situación en materia educativa no es mejor; como lo refiere el Coneval, 43 por ciento de los hablantes de alguna lengua indígena no concluyeron la educación primaria, mientras que el 55.2 por ciento se desempeña en trabajos manuales de baja calificación.
Hasta el año 2020, 12 millones de habitantes señalaron vivir en hogares indígenas. También, el 6.5 por ciento de la población nacional se encuentra registrada como hablante de una lengua indígena, representando a 7.4 millones de personas.










