Luis Roberto Martínez / Diario de Chiapas
Una investigación dirigida por Carlota Amalia Bertoni Unda y Brenda Berenice Zambrano Córdova reveló que el 58 % de las primarias públicas en Tuxtla Gutiérrez no cuenta con biblioteca escolar. Asimismo, el estudio señala que los espacios que aún existen sobreviven en un completo abandono institucional.
Entre mayo de 2024 y julio de 2025, especialistas de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) documentaron la realidad de 137 escuelas primarias. La investigación identificó seis categorías para clasificar estos espacios: ausentes (80 planteles), desplazadas, resguardadas, supervivientes, imaginadas y en conflicto.
Dentro de la categoría de “biblioteca imaginada” se agrupan 18 planteles donde los directivos aseguraban tener una, aunque en la práctica solo contaban con estantes improvisados o cajas con escasa literatura.
Las investigadoras subrayan que la crisis de estos espacios trasciende la falta de infraestructura: responde a deficiencias en las políticas públicas, las normativas, las prácticas pedagógicas y el capital cultural. Para definir esta marginación provocada por el propio sistema educativo, las autoras acuñaron el término “bibliotecas huérfanas”, resaltando que la mayoría subsiste únicamente por la iniciativa voluntaria de docentes y familias.
En su artículo para la revista Espacio I+D, advierten una clara contradicción entre el discurso oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que promueve en el papel el valor de la lectura, y la falta de presupuesto para su gestión real. El análisis concluye que las bibliotecas funcionan como un termómetro de la equidad educativa, por lo que urgieron a diseñar políticas públicas con enfoque regional que atiendan las carencias específicas de cada comunidad.










