Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Al ser polinizadoras, dispersoras de semillas, controladoras de plagas y recicladoras de nutrientes, estudiar a las aves y conocer de su entorno es crucial para comprender la salud de sus ecosistemas, explicó el investigador Esteban Pineda Diez de Bonilla, del Instituto de Ciencias Biológicas (Icibiol), de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
Sobre estos animales, comentó que desempeñan funciones ecológicas fundamentales, que incluso están relacionadas con la limpieza de los ecosistemas.
En este sentido, destacó la importancia de analizar las poblaciones, su estado de salud y las amenazas que enfrentan, que en su mayoría tienen como origen la actividad humana.
Agregó que en Chiapas, se tiene registro de alrededor de 700 especies de aves, muchas de ellas nativas y endémicas, y también muy susceptibles a los cambios en su entorno.
De hecho muchas de las especies están amenazadas o en peligro de extinción, principalmente por la pérdida de hábitat y el cambio climático.
A esto se suman la caza furtiva y el tráfico ilegal de especies, que también impactan negativamente a la fauna aviar, en un estado que alberga más de la mitad de las especies registradas en México; entre las especies amenazadas se encuentran loros, pericos, águilas, halcones, búhos y tecolotes.
Es por eso que actualmente está en marcha un proyecto a cinco años, para monitorear las poblaciones de aves en la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) El Recuerdo, ubicada en Chiapa de Corzo, explicó el investigador.
El objetivo del proyecto, denominado Establecimiento de una estación de monitoreo de avifauna en la UMA El Recuerdo, Chiapa de Corzo, es reunir información sobre qué especies habitan y cómo se desarrollan en este fragmento de selva baja.
La UMA, que abarca una superficie de 50 hectáreas, funciona como refugio para numerosas especies de aves. Hasta el momento, se han identificado 40 especies nativas, detalló el investigador.










