Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
De los cinco millones de habitantes del país que, según cifras recientes, no saben leer ni escribir, al menos 500 mil están en Chiapas, de ahí que terminar con esta brecha sea una prioridad planteada por el gobernador Eduardo Ramírez.
A esto se suma un rezago educativo que no es exclusivo de la entidad; de hecho, a nivel nacional se estima que 10 millones de personas no concluyeron su formación primaria y 16 millones de personas dejaron trunca su educación secundaria.
Son números que dimensionan el grave atraso que enfrentan miles de personas y comunidades en el país, que a la par están quedando rezagadas también en el acceso a las nuevas tecnologías de información y educación.
Así como a nivel nacional hay en marcha una campaña de alfabetización y atención al rezago educativo, en el estado el Programa de Alfabetización “Chiapas Puede” persigue el ambicioso objetivo de terminar de raíz con el problema.
Se han identificado sectores vulnerables: la población de 15 años; adultos mayores y menores a quienes se les hace trabajar en lugar de que asistan a la escuela.
En este sentido, el secretario de Educación, Roger Mandujano Ayala, expuso los avances de “Chiapas Puede”, que pretende incorporar alrededor de cinco mil personas en esta tarea alfabetizadora, así como establecer una asamblea general para consultar al pueblo de Chiapas si está dispuesto a alfabetizarse.
Es tan preocupante que México tenga una sociedad en donde millones no saben leer ni escribir, con todos los efectos que esto conlleva, que un artículo de la Cámara de Diputados consideró que el analfabetismo es una forma de esclavitud moderna, además de que los esfuerzos de las últimas décadas no han sido suficientes para disminuir la cifra que reporta el INEGI: por cada 100 mexicanos hay 4.7 analfabetas.










