La celebración de matrimonios colectivos gratuitos, como el realizado recientemente en Tuxtla Gutiérrez, son una opción para quienes buscan legalizar su relación sin agotar su presupuesto en el camino, como lo hicieron 80 parejas recientemente.
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Un refrán dice que “el que se casa por todo pasa”, y en los tiempos actuales debe pasar primero por asumir el costo de una boda que, en función de la grandiosidad del evento, requiere de un gasto promedio a partir de los 150 mil pesos, según el Libro Blanco de las Bodas.
Para celebrar la formalización del matrimonio, este libro, que conjunta la serie de gastos que implica hacer este festejo en México, estima que, como mínimo, las parejas contratan un catering que cuesta 72 mil pesos; para el vestido de la novia gastan 18 mil 500 pesos; cuatro mil pesos en el maquillaje y casi 20 mil pesos entre la música y las fotografías del recuerdo. Cifras que, claro, van en función del tipo de boda que quieren celebrar.
Sorprendentemente, de acuerdo con este libro, Chiapas está entre los estados en donde más gastan los novios para su boda, con un promedio de mil 89 pesos por invitado, mientras que en estados como Baja California, Baja California Sur, Sinaloa y Sonora, la inversión disminuye a 887 pesos, aproximadamente.
También Chiapas está entre los estados que por sus escenarios naturales, son los más elegidos y propuestos para las fotografías de los novios. Particularmente las agencias ofrecen el Cañón del Sumidero, un viaje en lancha, además de los escenarios para tomar un sinfín de fotos.
Y si bien la boda típica mexicana tiene un promedio de 197 invitados, en estos gastos los casados deben tener en cuenta que hasta un 11 por ciento de los invitados no llegará al evento.
Ante estos números, la celebración de matrimonios colectivos gratuitos, como el realizado recientemente en Tuxtla Gutiérrez, son una opción para quienes buscan legalizar su relación sin agotar su presupuesto en el camino, como lo hicieron 80 parejas que, de entrada, se ahorraron los números antes citados.
Roxana Gómez Melgar, directora del sistema DIF Tuxtla Gutiérrez, también comentó que el gasto económico es una de las razones más frecuentes por el que estas parejas acuden a solicitar ser parte de las bodas colectivas, y poder así formalizar una unión, que no pocas veces, proviene de una convivencia de años y ya con hijos.
Estas campañas de matrimonios y bodas colectivas se realizan en diferentes municipios del estado, en el mes de febrero.
Adriana Mazariegos Constantino, una de las contrayentes, consideró que se trata de una buena opción, ya que a ella y a su pareja les permite emplear ese dinero en algo más importante para su familia.
Reconoció que muchas veces las bodas se celebran para quedar bien con la familia y amigos, pero las parejas quedan endeudadas y ese estrés económico puede pasar facturas más adelante.
“Tampoco vas a quedar bien con todos, así que mejor decidimos que lo importante de casarnos es que él y yo nos demos este reconocimiento legal, y si además de eso podemos ahorrarnos todo el costo y el estrés que implica una boda, qué mejor”.
En 2022 Chiapas también se ubicó entre las entidades con una mayor tasa de matrimonios, sólo superada por Campeche y Quintana Roo.
Además, entre 2023 y este 2024, aumentaron las solicitudes para poder ser considerados dentro de una boda colectiva, como parte de las campañas gratuitas para formalizar los matrimonios.
La directora del sistema DIF Tuxtla Gutiérrez, comentó que hacen una serie de estudios para calificar a las parejas que pueden tener este beneficio, y sí, cada año se suman más que buscan estampar su firma sin dejar pedazos de su presupuesto en el camino.
Actualmente la edad media de los contrayentes es de 29 años en el caso de las mujeres y de 31 años para los hombres, y en muchos casos, estas parejas ya tienen al menos tres años de convivencia.
Elizabeth es uno de estos casos. Tras 17 años de convivencia con su pareja, pudieron dar este paso y formalizar de manera simbólica una unión mediante la cual tienen un hijo “me siento muy contenta de que existan estas opciones porque realmente hacer una boda no es sencillo, y muchas veces enfrentamos gastos más importantes que van aplazando nuestra decisión de casarnos, pero nosotros pudimos este año”.
En estas bodas colectivas las parejas pueden incluso invitar a algunos de sus familiares, convivir con otras parejas, disfrutar de los platillos y la música, y formalizar ese deseo de convivencia que los impulsa a darse el sí frente a una autoridad.










