La movilización más prolongada de la CNTE ocurrió en 2016, con una duración de hasta 127 días. Actualmente, lleva 16 días por demandas relacionadas con el sistema de pensiones
Ainer González / Diario de Chiapas
Las movilizaciones magisteriales forman parte de la historia política y educativa de Chiapas desde hace casi cinco décadas. Desde la fundación de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en 1979, la Sección 7 ha encabezado paros, plantones y protestas que han marcado distintos ciclos escolares en la entidad.
La más reciente jornada de movilización inició el 1 de junio de 2026 y mantiene entre sus principales demandas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y modificaciones al sistema de jubilaciones del magisterio.
Sin embargo, esta no es la primera ocasión que la Coordinadora recurre a la suspensión de labores como mecanismo de presión. Los registros históricos muestran que las exigencias han evolucionado con el paso de los años: primero por la democratización sindical, después por aumentos salariales y, más recientemente, por reformas educativas y pensiones.
El antecedente se remonta a 1979, cuando surgió la CNTE en Chiapas con un paro de aproximadamente tres semanas enfocado en romper con el control sindical que ejercía entonces el liderazgo nacional del SNTE.
Durante la década de los ochenta, las movilizaciones estuvieron ligadas principalmente a demandas salariales, reinstalación de trabajadores y mejoras laborales. Uno de los episodios más representativos fue la denominada Primavera Magisterial de 1989, que se extendió entre abril y junio.
A partir de 2007, el eje de las protestas cambió hacia el rechazo a la Ley del ISSSTE y posteriormente a las reformas educativas impulsadas por el gobierno federal.
El movimiento de 2013 se convirtió en uno de los más visibles a nivel nacional. En ese año, docentes chiapanecos mantuvieron un paro cercano a los 85 días en oposición a la reforma educativa promovida durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
No obstante, la movilización más extensa ocurrió en 2016. La suspensión de actividades se prolongó entre 112 y 127 días, en medio del conflicto por la evaluación docente y los acontecimientos registrados en Nochixtlán, Oaxaca.
Posteriormente, en 2017 se realizaron paros de 72 horas; en 2018 las protestas concluyeron tras 16 días debido a divisiones internas; mientras que en 2025 la Coordinadora mantuvo una suspensión de labores de aproximadamente 24 días por demandas relacionadas nuevamente con el sistema de pensiones.
Con más de 55 mil agremiados en activo, la Sección 7 continúa siendo una de las organizaciones sindicales con mayor capacidad de movilización en Chiapas, donde sus protestas han impactado durante décadas la actividad educativa, económica y social de la entidad.










