Cierran brechas de desigualdad

Enrique Buenrostro / Diario de Chiapas
La Secretaría de Igualdad de Género, que preside María Mandiola Totoricagüena, trabajó este año con especial ahínco en contribuir a cerrar las brechas que favorecen la violencia estructural en contra de las mujeres.
Su titular comentó que este año Chiapas ya cuenta con un programa estatal de igualdad, que antes no existía, y ese es un buen principio para poder guiar a la administración pública en su quehacer diario, y evitar que desde las instituciones se profundicen las desigualdades.
“Hay más mujeres empleadoras, con contratos y prestaciones sociales, más mujeres en la actividad económica, más emprendedoras”.
María Mandiola señaló que una parte importante de este cambio ocurrió durante la pandemia de COVID-19, que impulsó también una perspectiva laboral diferente para muchas mujeres, que decidieron emprender un camino propio.
“Hay más participación de mujeres en los procesos electorales y más mujeres y niñas con acceso a internet, tenemos avances importantes en la atención con perspectiva de género, lo que refleja que estamos trabajando en el camino correcto”.
Comentó durante una entrevista para el programa de Charla con Vero, que esto ha sido posible porque los recursos se han manejado con transparencia, y han sido invertidos en áreas donde sí se necesitan “con estricto apego legal, lo que nos permitió aumentar los centros de atención a las mujeres, también con los programas para la prevención de embarazos en adolescentes, por ejemplo”.
Mandiola reconoció que falta mucho por trabajar en estos temas, pero es un avance que las causas estructurales estén hoy entre los intereses de la administración estatal para mejorar, con un compromiso social enfocado en crear una igualdad sustantiva para las mujeres de Chiapas.
Otro aspecto en el que ha trabajado mucho esta secretaría es en la capacitación de mujeres funcionarias, ya que en muchos ayuntamientos a las regidoras y síndicas no les permiten desarrollar sus funciones, mientras que a las presidentas municipales no las dejan gobernar o, como ha sucedido en algunos municipios indígenas, sucede que el marido detenta el cargo.
Sobre estos casos expresó que su cargo se lo deben a los electores, y es con ellos el compromiso, no con el presidente o presidenta municipal en turno, ni con el partido político que las abanderó.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *