Durante las visitas de inspección, la Profepa encontró que cinco establecimientos de autoservicio, no cuentan con un sistema de trampas de grasas y aceite
Carlos Rosales/ Diario de Chiapas
Recientemente, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) dio a conocer que, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez se clausuraron cinco establecimientos dedicados al servicio de mantenimiento automotriz.
La dependencia explicó que, estas clausuras temporales se impusieron por no identificar, separar, envasar y etiquetar los residuos peligrosos sólidos impregnados con hidrocarburos y natas de aceite que producen durante la realización de sus actividades.
Durante las visitas de inspección, realizadas los días 29, 30 y 31 de enero, la Procuraduría encontró que los cinco establecimientos de autoservicio ubicados en la capital chiapaneca, no cuentan con un sistema de trampas de grasas y aceite que permita separar estos residuos; lo cual incide el mal manejo de estos contaminantes.
Asimismo, se detectó que en uno de ellos existen tres áreas de suelo natural contaminadas con hidrocarburos.
Ante esta problemática, la Procuraduría dará seguimiento a los procesos derivados de las visitas de inspección para que las empresas lleven un manejo adecuado de los residuos peligrosos generados en sus instalaciones derivados de sus actividades.
Cabe destacar que, simplemente, un litro de aceite usado puede contaminar un millón de litros de agua. Además, si el aceite usado se quema, origina importantes problemas de contaminación y emite gases muy tóxicos, debido a la presencia en este aceite de compuestos de plomo, cloro, fósforo, azufre, etc.
Por lo que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente exhortó a todos los dueños de los establecimientos dedicados al servicio de mantenimiento automotriz a que, eviten tirar el aceite en el suelo y busquen formas para desecharlo. De lo contrario, podrían tener el riesgo de ser sancionados y clausurados.
También, invitó a la población en general a que realice su denuncia, en dado caso de observar estas acciones que afectan al medio ambiente y así contribuir en lograr un mejor lugar para vivir sin contaminantes.
Asimismo, representa un riesgo, ya que el contacto frecuente y prolongado con aceite de motor usado puede provocar dermatitis y otros trastornos de la piel, incluido el cáncer de piel










