Además de denunciar las presuntas amenazas, hizo un llamado para que las autoridades revisen las condiciones en las que viven decenas de personas que permanecen en los alrededores del Hospital Gómez Maza
Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
Ana, que vive en situación de calle en las inmediaciones del Hospital General “Dr. Gilberto Gómez Maza” denunció haber sido víctima de presuntas amenazas y cobros por parte de otras personas que permanecen en la zona, quienes, según su testimonio, le exigen entregar dinero para permitirle recolectar materiales reciclables y permanecer en la banqueta.
Identificada como Ana Cisneros, aseguró que desde hace aproximadamente dos meses ha enfrentado constantes intimidaciones y que incluso ya fue agredida físicamente. De acuerdo con su versión, en varias ocasiones tuvo que entregar entre 15 y 20 pesos para evitar conflictos, situación que, afirma, también enfrentan otras personas en condición de vulnerabilidad.
Aunque estos señalamientos no han sido confirmados por las autoridades, el testimonio pone sobre la mesa una realidad poco visible: las condiciones de inseguridad que podrían enfrentar quienes sobreviven en las calles, especialmente en zonas con alta afluencia de personas, como hospitales públicos.
La entrevistada explicó que llegó a Chiapas junto con su esposo, quien presenta una discapacidad motriz derivada de un accidente ocurrido hace seis años. Ambos viven desde hace cuatro meses cerca del hospital, donde buscan obtener ingresos mediante la recolección de material reciclable para cubrir sus necesidades básicas.
Aseguró que ha solicitado apoyo a distintas instituciones, sin embargo, señaló que no ha encontrado una alternativa que le permita permanecer junto a su esposo. Explicó que una de las opciones que le ofrecieron implicaba separarse de él, debido a la falta de espacios de atención para parejas en situación de calle.
Además de denunciar las presuntas amenazas, hizo un llamado para que las autoridades revisen las condiciones en las que viven decenas de personas que permanecen en los alrededores del Hospital Gómez Maza, muchas de ellas con enfermedades, discapacidades o sin una red familiar de apoyo.
Su caso abre el debate sobre la atención a la población en situación de calle y la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección social, así como de verificar si las denuncias sobre posibles actos de violencia o cobros irregulares en espacios públicos están ocurriendo y requieren la intervención de las autoridades competentes.










