Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informaron que el territorio mexicano enfrentará un panorama de alta inestabilidad meteorológica, ya que la circulación ciclónica en niveles medios de la atmósfera, en interacción con canales de baja presión y el desplazamiento de la onda tropical número 13 por el occidente del país, provocará chubascos y lluvias fuertes a muy fuertes acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo en gran parte de la República Mexicana, marcando un cierre de mes altamente lluvioso.
El reporte oficial destaca un marcado contraste térmico nacional. Mientras el noroeste y norte del país, en particular Sonora y Baja California Sur, mantendrán un ambiente extremadamente caluroso con temperaturas superiores a los 40 grados Celsius, los estados del occidente, centro y sureste sufrirán intensas tormentas vespertinas.
Chihuahua, Durango, Sinaloa y Jalisco registrarán los mayores acumulados de agua, mientras que el Valle de México mantendrá cielos nublados y lluvias puntuales con rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora.
En lo que respecta a Chiapas, las autoridades han pedido extremar precauciones ante el pronóstico de lluvias puntuales fuertes de 25 a 50 milímetros, afectando principalmente las regiones del centro y este de la entidad.
Sin embargo, debido a las condiciones orográficas y al constante ingreso de humedad, zonas como el Soconusco, la Sierra y el Istmo-Costa podrían experimentar acumulados locales más severos.
Estas tormentas llegarán acompañadas de descargas eléctricas y vientos con rachas de hasta 50 kilómetros por hora, elevando el riesgo en comunidades rurales y urbanas.
Adicionalmente, se alerta sobre las condiciones marítimas en el litoral de Chiapas, donde persistirá el fenómeno de mar de fondo, provocando un oleaje elevado de 1.5 a 2.5 metros de altura que afectará la navegación menor.
Ante la combinación de oleaje fuerte y precipitaciones, el SMN y Protección Civil exhortan a la población chiapaneca a vigilar el comportamiento de ríos y arroyos que podrían desbordarse, así como a tomar precauciones ante posibles deslaves en tramos carreteros de zonas montañosas y reducción de la visibilidad.










