Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Al favorecer las condiciones secas y cálidas, el fenómeno de “La Niña” aumenta el riesgo de incendios forestales este año.
De acuerdo con el monitoreo de los focos de calor, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), hasta este 16 de enero habían detectado cinco incendios forestales en 11 estados, entre ellos Chiapas.
El fenómeno de “La Niña” provoca un enfriamiento de las aguas ecuatoriales del Océano Pacífico Tropical, esto ocasiona sequías en las zonas costeras del Pacífico y afecta las condiciones climáticas en muchas partes del mundo.
Lo ocurrido en Los Ángeles, California, Estados Unidos, muestra el potencial destructivo que puede producir una combinación de factores meteorológicos, de los cuales Chiapas ya ha experimentado fuertes incendios que ponen en riesgo sus zonas forestales protegidas.
De acuerdo con el último monitoreo de los puntos de calor, que son incendios detectados vía satélite, cinco incendios forestales abarcan 165 hectáreas. De esta superficie, el 98 por ciento correspondió a vegetación en los estratos herbáceo y arbustivo y el dos por ciento a arbóreo.
Aunque por el momento no hay incendios en ecosistemas sensibles al fuego, los últimos dos reportes corresponden a Jalisco y Chiapas.
En 2024 se registraron 451 incendios en el estado, que afectaron más de 185 hectáreas, posicionando a la entidad en la segunda del país con mayor superficie afectada por los incendios, de acuerdo con la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
De los incendios contabilizados, 162 ocurrieron en Áreas Naturales Protegidas, afectando un total de 59 mil 360 hectáreas. Estas son zonas de alto valor ecológico porque contribuyen a la preservación de especies y la regulación del clima local.
Y si bien en algunos casos se desconoce la causa exacta de los incendios, las quemas agrícolas y pecuarias han sido las más frecuentes. Estas prácticas, utilizadas tradicionalmente por comunidades rurales para limpiar terrenos y preparar la tierra para cultivo o pastoreo, han sido responsables de una parte significativa de la devastación.










