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Controlar tiempo en uso de videojuegos

Francisco Mendoza / Diario de Chiapas

Cada vez que vemos a nuestros niños y adolescentes usar dispositivos digitales con más frecuencia para jugar videojuegos durante la pandemia del COVID-19, muchos padres se preguntan: ¿cuánto tiempo es demasiado?

Carlos Hiram Culebro Sosa, especialista en adicciones, señaló que actualmente jugar videojuegos es divertido y una parte normal de la vida de los adolescentes; pero hay un grupo pequeño de niños a quienes se les dificulta controlar el tiempo que pasan con los videojuegos.

Indicó que investigadores están estudiando estos casos y aprendiendo más sobre quiénes corren riesgo y porqué al jugar los videojuegos; “durante un estudio de seis años, se determinó que cerca de un 10 por ciento de adolescentes tenían síntomas de pasar cantidades insanas de tiempo con los videojuegos y que empeoraban con el tiempo”.

Hay ciertas características por las que hay que prestar atención, señaló, por ejemplo, es más probable que sean varones los que tengan estas condiciones.

Estos niños o adolescentes juegan videojuegos a costa de tareas escolares, sueño, ejercicio y relaciones con la familia y amigos. Pueden sufrir de depresión, ansiedad, timidez, agresión y problemas con el uso excesivo de los teléfonos celulares. Los niños con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) pueden ser particularmente vulnerables.

“Esto se debe a que los videojuegos, como los juegos de azar – apuestas, pueden activar el sistema de recompensa del cerebro, según lo sugieren los estudios de investigación”, explicó el especialista.

Indicó además que hace un par de años en Tuxtla Gutiérrez, la Coordinación Estatal de la Red de Universidades para la Prevención de las Adicciones realizó un estudio en donde de un universo de dos mil alumnos, el 14 por ciento de los estudiantes encuestados manifestaron problemas de juego patológico con videojuegos.

“En esos jóvenes, con repercusiones a las que se suma el deterioro en su rendimiento escolar, pueden manifestarse consecuencias de la alta carga de violencia que caracteriza a esos juegos de video”.

Ante esta situación el especialista señaló que es necesario que los padres de familia moderen el uso de las consolas de videojuegos y en su caso también los teléfonos celulares ya que estos se han vuelto también una pequeña consola más en donde las personas pueden perder mucho tiempo en juegos que a primera vista parecen insignificantes, pero a la postre son muy adictivos.

La mayoría de los niños y adolescentes que juegan videojuegos no se vuelven adictos o tienen otros problemas. Pero cuando los videojuegos empiezan a interferir con otras partes de la vida, es hora de intervenir.

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