- Chiapas está en transición religiosa; también aumentó el sector de personas que afirman no tener religión: Censo de Población y Vivienda
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La dinámica religiosa en Chiapas atraviesa una profunda transformación.
De acuerdo con los datos del Censo de Población y Vivienda 2020, el estado muestra un notable aumento en la adherencia a iglesias evangélicas y pentecostales, consolidando una transición del catolicismo tradicional a grupos protestantes de corte cristiano.
Actualmente, Chiapas destaca a nivel nacional al ubicarse entre los 10 estados de la República con menos del 75 por ciento de su población declarada como católica.
Asimismo, figura entre las 12 entidades donde se reporta el mayor incremento de asistencia a iglesias evangélicas.
En los últimos años, el porcentaje de participación en congregaciones protestantes pasó del 7.5 al 11.2 por ciento en los indicadores demográficos.
Tomando en cuenta que la población total del estado ronda los 5.5 millones de habitantes y que Chiapas concentra el mayor porcentaje de población no católica del país, estimado en más del 30 por ciento a nivel estatal, los cálculos demográficos sugieren que la comunidad evangélica y protestante en Chiapas supera actualmente los 1.7 millones de fieles.
En fechas recientes, la movilización de estas iglesias ha sido más evidente, ya sea participando en “marchas por la paz” y jornadas de oración en municipios como San Cristóbal de las Casas y Tuxtla Gutiérrez.
Así como en eventos multitudinarios que visibilizan su capacidad de convocatoria ante temas de índole familiar, social y de seguridad.
Sin embargo, el panorama chiapaneco no solo se diversifica hacia el protestantismo, sino también hacia la ausencia de creencias.
El sector de personas que afirman no tener religión aumentó del 4.7 al 8.1 por ciento, a lo que se suma un 2.5 por ciento adicional de individuos que se consideran creyentes pero sin adscripción religiosa.
Cabe destacar que las personas sin religión ya representaban un grupo consolidado en la entidad desde 1990, abarcando al 10 por ciento de su población.
Esta tendencia se mantuvo firme para el 2020, un fenómeno al que ya se han sumado 13 estados más en el país que superan la barrera del 10 por ciento de población no religiosa.
Frente a esta reconfiguración del mapa de la fe, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) ha reconocido abiertamente que existe un “cierto distanciamiento entre la Iglesia y la población”.
Esta admisión se da en un contexto paradójico: aunque México se mantiene como el segundo país del mundo con mayor número de católicos, albergando a cerca de 100 millones de bautizados, la proporción general no deja de disminuir.
A nivel nacional, el catolicismo pasó de representar el 89.7 por ciento de la población en 1990, a un 77.7 por ciento en 2020; una caída de 12 puntos porcentuales que encuentra en Chiapas su ejemplo más acelerado.










