Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Wolfgang Erhardt Valera, vocero de Buró de Crédito explicó que los créditos milagro proliferan en esta época de cierre de año especialmente a finales de noviembre y principios de diciembre por los gastos que se dan comúnmente.
Este tipo de créditos, indicó, son un peligro para todos aquellos que quieran enrolarse con ellos, ya que en su mayoría son manejados por delincuentes y extorsionadores.
“Los créditos milagro hay en todos lados, hay en los postes de luz, hay anuncios en internet, hay aplicaciones que están disponibles en las tiendas para todos los teléfonos móviles”.
Agregó que las personas creen que, al estar en las tiendas oficiales, las aplicaciones de créditos llegan a ser confiables, verdadera y segura; sin embargo, este no es el caso.
“Hay que tener mucho cuidado, porque si tú bajas una aplicación que promete prestarte rapidito, sin trámite, sin checar buró; así como decía el anuncio de los 80´s ‘mucho ojo, ¡eh!’, porque le estás dando permiso muchas veces a estas aplicaciones para que la aplicación pueda ver todos tus contactos, tus fotografías, tener acceso a ‘N’ cantidad de datos”.
Explicó que la mayor parte de información que usamos en nuestros teléfonos son datos sensibles y les abrimos la puerta a estas aplicaciones para que sepan todo lo que es parte de nuestra vida en un instante por un préstamo que en muchas ocasiones ni se necesita con tanta urgencia.
“Son datos sensibles sobre tu persona, podrían ser usados para extorsionarte, por eso hay que tener mucho cuidado, porque si obtienes; es más hay veces que te prometen créditos y ni siquiera te los dan, te piden un dinerito para una garantía o un trámite y ya lo perdiste”.
En caso de que estas aplicaciones cumplan la promesa y te presten el dinero, este financiamiento va ser mucho más caro, porque de entrada no checan el buró y si no les pagas, las personas se meten en un problema porque comienzan el hostigamiento continuo de pago y como usaste esta herramienta, las personas no tienen elementos legales para que las defiendan con autoridades como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), por ejemplo.
“Estos delincuentes no son buena onda, de entrada, si te preocupabas de la cobranza que hace un otorgante de crédito legítimo, imagínate la cobranza de un delincuente, así que mucho cuidado”.










