Aclara presidenta del Congreso que se usó su imagen y menciones sobre su vida privada vertidas de forma soez, despectiva y mentirosa
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Alejandra Gómez Mendoza, presidenta de la Mesa Directiva de la 69 Legislatura del Congreso del Estado, habló sobre las sanciones que impuso el Consejo General del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) de Chiapas en contra de tres portales de noticias en Facebook, por ser generadores de violencia política.
Ante las versiones que circulan en esas plataformas digitales y en redes sociales, que califican esta medida como un atentado contra la libre expresión, la legisladora, quien es una de las dos afectadas, aclaró que el fallo no representa una “ley mordaza” ni busca limitar el trabajo periodístico.
Recordó que el IEPC de Chiapas determinó sancionar a los administradores de las páginas Expediente Chiapas, Portal Revolución y Ruleta Política, tras comprobarse que cometieron violencia política en razón de género.
La legisladora explicó que la denuncia que interpuso se debió al uso de su imagen y a menciones sobre su vida privada vertidas de forma soez, despectiva y mentirosa, aspectos que no guardan relación con su desempeño en la función pública.
En ese sentido, precisó que la resolución responde estrictamente a una normativa legislada con anterioridad para proteger a las mujeres de la violencia política, un terreno donde las instituciones electorales tienen la facultad de regular y sancionar.
“Están diciendo que esto es una Ley Mordaza, eso es falso. La libertad de expresión y de prensa están garantizadas, pero cuando este trabajo se contamina con expresiones que violentan a las mujeres, se cruzan líneas que ya están legisladas y establecen claramente las diferencias entre los ataques personales con el ejercicio periodístico y de opinión”, puntualizó Gómez Mendoza.
Por su parte, el IEPC detalló que, tras un análisis exhaustivo de las publicaciones denunciadas, se determinó la existencia de violencia digital, mediática y verbal.
El organismo electoral señaló que los contenidos utilizaron expresiones que buscaban cuestionar la aptitud de las víctimas para ejercer sus cargos basándose en escenarios falsos de su vida privada.
Además, se detectó que los involucrados modificaron deliberadamente imágenes públicas mediante la inserción de símbolos para engañar a la sociedad y construir una narrativa irreal sostenida en estereotipos de género.
Finalmente, la presidenta del Congreso enfatizó que, si bien el periodismo debe informar y cuestionar con total libertad el ejercicio público, los ataques personales e infundados dirigidos hacia las mujeres ya no tienen cabida en el estado, advirtiendo que este tipo de agresiones sólo contribuyen a desalentar la participación femenina en la vida política de Chiapas.










