Cuando la maternidad es un duelo

Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas

El deseo de ser madre no siempre termina con un embarazo o con el nacimiento de un hijo, para algunas mujeres, la imposibilidad de concebir, un aborto espontáneo o la pérdida de un bebé pueden convertirse en procesos de duelo que, cuando no reciben atención, afectan profundamente su salud emocional. El psicólogo clínico y tanatólogo, Rubén Darío Vázquez, quien estuvo de invitado en el programa que conduce Itzel Grajales, Tiempo de Mujeres, señaló que detrás de estas experiencias existe un dolor del que todavía se habla poco.

El especialista abordó el tema a partir del documental “Un hijo propio”, basado en el caso de una mujer que, después de fingir un embarazo, llegó a sustraer a un recién nacido. Más allá del hecho, consideró importante analizar las condiciones emocionales que pueden llevar a una persona a situaciones extremas.

Un duelo que muchas veces  permanece en silencio

Vázquez explicó que, un aborto espontáneo puede generar sentimientos de culpa, vacío, tristeza y frustración, particularmente cuando la mujer tenía un fuerte deseo de convertirse en madre. A esto se suma la presión social y familiar que todavía existe alrededor de la maternidad.

En Chiapas, señaló, existen arraigos culturales que relacionan el matrimonio y la maternidad con la realización de una mujer, por lo que quienes no pueden tener hijos pueden sentirse señaladas o incompletas.

El problema, dijo, se agrava cuando el entorno minimiza la pérdida bajo la idea de que “no había vida” o de que el embarazo apenas comenzaba. Para la mujer, explicó, la experiencia puede representar la pérdida de un proyecto de vida y desencadenar procesos de depresión y aislamiento.

La salud mental también requiere atención

El especialista destacó que después de una pérdida gestacional no basta con atender únicamente el aspecto médico. Consideró necesario que las mujeres puedan recibir acompañamiento psicológico y tanatológico para procesar la pérdida, especialmente cuando el embarazo se encontraba avanzado.

Advirtió que un duelo no atendido puede afectar actividades cotidianas, relaciones familiares y de pareja, además de generar pensamientos relacionados con la pérdida del sentido de vida. Por ello, insistió en la importancia de escuchar a las mujeres sin juzgarlas y acompañarlas durante el proceso.

¿Ser madre es una obligación?

Otro punto central de la conversación fue cuestionar la idea de que todas las mujeres deben convertirse en madres. El psicólogo señaló que durante años la sociedad ha impuesto un modelo en el que casarse, tener hijos y formar una familia aparecen como metas obligatorias.

Sin embargo, durante un proceso terapéutico algunas mujeres pueden descubrir que realmente no desean ser madres, sino que buscaban cumplir las expectativas de sus padres, pareja o entorno social.

También existen otras formas de ejercer una figura materna, como acompañar y cuidar a sobrinos u otros menores, además de alternativas como la adopción para quienes sí desean formar una familia.

Embarazos psicológicos

Durante la entrevista también se abordaron los llamados embarazos psicológicos, situaciones en las que una mujer puede presentar síntomas asociados al embarazo e incluso sentir movimientos o cambios físicos pese a no existir una gestación.

El especialista explicó que estos casos pueden estar relacionados con un deseo intenso de ser madre, conflictos emocionales o determinadas circunstancias de pareja, por lo que requieren una valoración profesional y no deben reducirse simplemente a una cuestión de “manipulación”.

Finalmente, Vázquez llamó a dejar de medir el valor de una mujer a partir de su maternidad. El deseo de ser madre, la decisión de no serlo o el duelo por no poder conseguirlo son procesos personales que requieren respeto, acompañamiento y, cuando sea necesario, atención especializada.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *