Activista dice en Tiempo de Mujeres que el reconocimiento de los derechos humanos no puede depender de posturas políticas, religiosas o de la opinión de las mayorías
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
En medio del debate que se mantiene en el Congreso del Estado de Chiapas sobre la Ley de Identidad de Género y otras iniciativas relacionadas con los derechos de la población LGBT+, la directora de Proyectos para las Mujeres del Ayuntamiento de Tapachula y activista por los derechos de la diversidad sexual, Dana Maza, afirmó que el reconocimiento de los derechos humanos no puede depender de posturas políticas, religiosas o de la opinión de las mayorías.
Durante una entrevista en el programa Tiempo de Mujeres, conducido por Itzel Grajales, recordó que la iniciativa para reconocer legalmente la identidad de género ha sido impulsada por organizaciones y activistas trans desde hace más de diez años, sin que hasta ahora haya sido aprobada en Chiapas.
Más de una década impulsando derechos
La activista explicó que el derecho a la identidad constituye uno de los derechos humanos fundamentales y lamentó que su discusión se haya visto acompañada de discursos que, consideró, fomentan la desinformación y la polarización social.
Al referirse a las recientes declaraciones de una legisladora local sobre la comunidad LGBT+, sostuvo que, aunque cualquier persona tiene derecho a expresar sus opiniones, quienes ocupan un cargo público tienen la responsabilidad de actuar conforme al marco constitucional y con pleno respeto a los derechos humanos.
En ese sentido, señaló que las decisiones del Congreso deben construirse desde una perspectiva de derechos y no a partir de creencias religiosas, afinidades políticas o posiciones personales.
Asimismo, destacó que la Ley de Identidad de Género beneficiaría a una población minoritaria; sin embargo, enfatizó que los derechos no deben medirse por el número de personas favorecidas.
“Las personas importan, aunque sean una minoría. No existen ciudadanos de primera ni de segunda; todas y todos deben acceder a los mismos derechos”, expresó.
Discursos de odio y terapias de conversión, retos pendientes
Durante la entrevista, Dana Massa advirtió que los discursos de odio trascienden las redes sociales y tienen consecuencias reales para quienes integran la diversidad sexual, particularmente para adolescentes y jóvenes que viven su orientación o identidad de género en silencio por temor al rechazo o la discriminación.
Indicó que muchas personas LGBT+ enfrentan problemas de salud mental derivados de la exclusión y la violencia, por lo que hizo un llamado a construir el debate público desde el respeto y la empatía, sin dejar de exigir el reconocimiento pleno de sus derechos.
Otro de los temas abordados fue la permanencia de las llamadas terapias de conversión. La activista afirmó que estas prácticas no pueden considerarse tratamientos psicológicos, sino mecanismos de violencia que, en numerosos casos, incluyen privación ilegal de la libertad, agresiones físicas, violencia sexual e incluso actos de tortura.
Añadió que, aunque existen avances legislativos a nivel nacional, en Chiapas aún permanecen pendientes reformas para prohibir estas prácticas y fortalecer las acciones afirmativas que permitan una representación política real de la población LGBT+.
Finalmente, reconoció el desgaste que ha significado más de una década de activismo; sin embargo, aseguró que la lucha continuará hasta que las personas de la diversidad sexual cuenten con un marco legal que garantice plenamente sus derechos y su reconocimiento en igualdad de condiciones.










