Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
A cuatro años de haber abandonado sus hogares a causa de la violencia armada registrada en la comunidad de Santa Marta, municipio de Chenalhó, familias desplazadas volvieron a manifestarse en Tuxtla Gutiérrez para exigir el cumplimiento de acuerdos pendientes y una solución definitiva a un conflicto que, aseguran, sigue sin resolverse.
Encabezados por Manuel Gómez Velasco, representante de los desplazados, los manifestantes realizaron una marcha pacífica y emitieron un pronunciamiento en el que denunciaron la falta de avances en los compromisos asumidos por las autoridades, particularmente en temas relacionados con la reparación integral de daños, el retorno seguro a sus comunidades y el acceso a condiciones dignas de vida.
Durante la movilización, los desplazados recordaron que fue hace cuatro años se vieron obligados a abandonar sus viviendas, debido a los hechos de violencia ocurridos en Santa Marta. Desde entonces, señalaron, decenas de familias permanecen en condiciones de vulnerabilidad sin que exista una solución de fondo.
Reclaman justicia y reparación de daños
Entre las principales demandas expuestas se encuentran la reconstrucción de viviendas destruidas, la indemnización por pérdidas de cosechas, el esclarecimiento de casos de personas desaparecidas y garantías de seguridad para quienes desean regresar a sus lugares de origen.
Los manifestantes también solicitaron transparencia en las investigaciones abiertas y el respeto a los acuerdos previamente establecidos en las mesas de diálogo con autoridades estatales.
Gómez Velasco señaló que la última reunión de trabajo con funcionarios de la Secretaría General de Gobierno se realizó el pasado 6 de mayo, sin que hasta ahora se hayan concretado respuestas a las peticiones planteadas por las familias afectadas.
“Queremos retornar y queremos que nos paguen nuestras pérdidas de cosecha y nuestras viviendas, porque fueron destruidas totalmente. Hasta ahora no hay solución”, expresó.
68 familias continúan en condiciones precarias
De acuerdo con los representantes del movimiento, actualmente son 68 familias las que continúan afectadas por el desplazamiento forzado. Aunque no todas participaron en la movilización, señalaron que muchas permanecen en los campamentos enfrentando problemas de salud y condiciones difíciles derivadas de las lluvias.
Los desplazados denunciaron que numerosas personas viven sin cobijas, colchones o espacios adecuados para resguardarse del frío y la humedad, situación que ha provocado enfermedades respiratorias y otros padecimientos.
“Hay familias que siguen durmiendo en el piso. Cuando llueve hace mucho frío y las condiciones son muy difíciles”, indicaron.
Piden diálogo con el gobernador
Además de reiterar su exigencia de justicia, los desplazados solicitaron una reunión directa con el gobernador del estado y con el secretario general de Gobierno para exponer personalmente la situación que enfrentan.
Las familias aseguraron que continuarán manifestándose de manera pacífica hasta obtener respuestas concretas a sus demandas, al considerar que después de más de dos décadas siguen esperando condiciones que les permitan regresar de forma segura a sus comunidades y recuperar parte de lo que perdieron a causa del desplazamiento forzado.










