- Chiapas concentra el mayor volumen de casos en el país, representando más del 50 por ciento de la incidencia nacional
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
De acuerdo con datos técnicos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), el metabolismo de la mosca Cochliomyia hominivorax, conocida como la mosca del gusano barrenador del ganado, es altamente dependiente del termómetro.
En condiciones de calor constante, superiores a los 22 grados Celsius, el ciclo de vida del insecto se acelera. Mientras que en climas templados el desarrollo de larva a adulto puede tardar semanas.
Esto implica que, ante los escenarios de calor previstos para Chiapas en los próximos meses, las pupas puedan emerger del suelo en apenas 10 días.
En este sentido, la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM advierte que el aumento de las temperaturas mínimas durante la noche ha permitido que la plaga persista en zonas que antes se consideraban “seguras” por el frío.
Es decir, que las condiciones de calor favorecen que la mosca pueda tener vuelos más largos.
La Secretaría de Agricultura ha confirmado que Chiapas concentra actualmente el mayor volumen de casos en el país, representando más del 50 por ciento de la incidencia nacional reportada en este periodo de 2026. Esta situación ha obligado a intensificar la vigilancia epidemiológica en puntos de inspección carretera y zonas ganaderas fronterizas.
Por su parte, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) mantiene un monitoreo constante sobre el corredor centroamericano, destacando que el flujo de ganado y las condiciones climáticas de la región crean un “corredor biológico” ideal para el parásito.
Las autoridades hacen un llamado a la población y a los ganaderos a reportar cualquier caso sospechoso de manera inmediata al Senasica, advirtiendo que, sin un control estricto, el impacto económico para la industria cárnica y láctea del sureste podría ser devastador.










