En el gremio restaurantero, este estímulo no garantiza un ingreso digno para los meseros o gente de servicio
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El debate sobre la obligatoriedad y el porcentaje de las propinas en el sector restaurantero está vigente, ante la incertidumbre de los comensales y las malas prácticas en diversos establecimientos.
Al respecto, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en Chiapas tiene una postura clara: la propina es una gratificación voluntaria, no un complemento salarial.
Cristian Pérez, presidente de la CANIRAC en Chiapas, enfatizó que cualquier intento de condicionar el ingreso de los trabajadores únicamente a las gratificaciones de los clientes es totalmente ilegal.
Según el líder empresarial, la ley exige que todo el personal de servicio cuente con un sueldo digno y estipulado conforme a la normativa vigente.
“Las propinas son adicionales, no existe el formato en donde el mesero no tenga una nómina o tenga una nómina representativa y, peor aún, que se les mencione que la propina es para completar nómina”, sentenció.
Incluso el uso de la leyenda “propina sugerida” en los tickets de consumo fue señalado como una práctica indebida, ya que puede interpretarse como una presión directa o indirecta hacia el consumidor, algo que no está permitido bajo los lineamientos comerciales actuales.
A pesar de la postura institucional, la realidad para quienes operan en las mesas es distinta. Un mesero reveló que los sueldos fijos en establecimientos independientes suelen oscilar entre los 150 y 200 pesos diarios.
Además, detalló que el sistema de “puntos” o repartición de propinas diluye el ingreso de los meseros.
Según su experiencia, sólo las grandes cadenas o franquicias suelen garantizar el salario mínimo de ley.
Mientras que en el resto de establecimientos, explicó que la propina no es íntegra para quien atiende; se divide entre cocina, garroteros, personal de seguridad y, en algunos casos, incluso gerentes.
La CANIRAC y las autoridades de consumo recuerdan que el cliente tiene el derecho de decidir si otorga una gratificación y en qué monto, basándose exclusivamente en la calidad del servicio recibido.
Es importante recordar que las sanciones por incluir la propina en la cuenta sin consentimiento pueden derivar en multas económicas considerables para los establecimientos, ya que se atenta contra la libertad de elección del consumidor.










