Ainer González / Diario de Chiapas
Taquicardias, náuseas, vómitos, miedo, temblores e incluso la muerte, son algunas de las consecuencias que padecen las mascotas por la explosión de cohetes y fuegos artificiales cerca del área en donde habitan, pero esto también impacta y lastima auditivamente a recién nacidos, y a menores con autismo.
En el caso de los perros, al estallar pirotecnia como petardos, palomas y cohetes suelen experimentar un intenso temor, explicó Eder Mancilla, secretario de Protección Civil Municipal de Tuxtla Gutiérrez.
A lo anterior, indicó que la explosión de pirotecnia también afecta a aves, las cuales también suelen ser parte de los hogares. Los pájaros suelen experimentar taquicardias tan intensas que en ocasiones derivan en la muerte del animal. Los gatos en ocasiones sienten interés por los petardos y llegan a ingerirlos, con las consecuencias más graves.
En Tuxtla Gutiérrez, dijo que Protección Civil mantiene un operativo de no uso de pirotecnia, sin embargo, reconoció que no basta con el llamado que hagan las mismas autoridades, pues también es responsabilidad de la misma ciudadanía crear un ambiente de armonía y protección.
“Niños autistas que son los que sufren esta situación por el estallido que genera la pirotecnia y a las mascotas que genera un gran problema, además de la contaminación ambiental”, destacó el funcionario.










