- Pruebas de transporte público eléctrico en Tuxtla Gutiérrez ante fallas operativas y altos costos
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
La transición hacia un sistema de transporte sustentable en Chiapas sufrió un duro revés tras calificarse como un fracaso el periodo de prueba de una unidad eléctrica en la Ruta 108 de Tuxtla Gutiérrez.
El vehículo evaluado, un modelo E-Van B2.4T Pasajeros de la marca Auteco con un valor de un millón 900 mil pesos, no logró completar los tres días de recorridos programados, debido a severas deficiencias en el rendimiento de su batería, de cara a las exigencias operativas de la capital.
De acuerdo con los reportes de los usuarios, el proyecto piloto que pretendía ofrecer tres jornadas de servicio gratuito mostró debilidades desde su inicio el miércoles 24 de junio.
Ese día, la van eléctrica interrumpió sus actividades a las 15:00 horas al quedarse sin carga, ya a que el tiempo requerido para el reabastecimiento energético es sumamente prolongado, los encargados determinaron que era inviable reincorporar la unidad a la circulación durante el resto de la tarde.
Las complicaciones aumentaron el jueves 25 de junio, cuando el automotor únicamente pudo finalizar tres vueltas completas al circuito de la ruta antes de volver a descargar su batería.
En esta ocasión, el vehículo quedó completamente varado en la vía pública, una situación crítica que obligó a la intervención de una grúa para poder trasladarlo a su destino final.
Para el viernes 26 de junio, la unidad fue retirada definitivamente de las calles, cancelando el servicio tras haber operado solo por horas durante dos de los tres días previstos.
Al respecto, los socios de la Ruta 108 coincidieron en que la modernización del transporte es necesaria, pero la rudeza del trabajo diario, el costo de los insumos y la alta inversión inicial hacen imposible considerar estas unidades como una alternativa real para la entidad.
Los transportistas explicaron que, a pesar del beneficio en el ahorro de combustible, el precio de casi dos millones de pesos por vehículo resulta prohibitivo.
Asimismo, subrayaron la falta de técnicos calificados en la región para atender fallas en sistemas eléctricos y la dificultad para conseguir refacciones,










