Marco Alvarado / Diario de Chiapas
“La cuesta de enero sigue y parece que marzo tendrá su poquito”, asegura Mario Hernández, uno de los clientes que este lunes visitó una casa de empeños en la avenida central de esta ciudad.
En su caso, tiene algunas piezas de oro con las que busca ir sorteando los momentos difíciles, y que luego hace todo lo posible para tenerlos de vuelta “con la familia nos proponemos recuperarlos porque ya en varias ocasiones nos han salvado”.
Esta vez fueron tres mil 500 pesos para ir cumpliendo con algunos pagos pendientes “y espero que tenga de vuelta mis joyitas en unos tres o cuatro meses, aunque veo que ahora estos lugares están llenos de televisores y teléfonos celulares”, dice mientras señala la estantería del lugar.
Como en el caso de Mario, otros tantos entran a estos locales para ver cuánto les dan por sus objetos, en muchos casos conscientes de que recibirán mucho menos de lo que esperan.
Solo en 2020, y cuando la pandemia no había sido declarada, Nacional Monte de Piedad reportó la atención de 7.4 millones de personas, con más de medio millón de préstamos prendarios.
Estos números dan una idea de que dejará el efecto de un año de pandemia cuando se conozcan los números de 2021; personas que están buscando cómo empeñar joyas, relojes, celulares, pantallas, y herramientas; otros empeñan electrodomésticos.
Por lo que se ve en la estantería del local que visitó Mario Hernández, se ve que son muchos los que ya no vuelven por sus objetos; están ahí equipos de sonido, computadoras, tabletas, y una serie de objetos que otros acuden a comprar en cuanto se les coloca una oferta.
De quienes acuden, la mayoría coinciden en que las casas de empeño están siendo buscadas como la primera opción para obtener dinero, porque financiarse con un préstamo puede resultar peor, “o de plano te devora la deuda, en cambio aquí, pues si ya trajiste la televisión y no pudiste pagar, pues bueno, tampoco es que no puedas dormir pensando en que te van golpear la puerta”, opinó Mario.










