Murió el 31% de población en Tabasco; en Chiapas apenas fueron 37 las especies que no soportaron la ola de calor
MdR / Diario de Chiapas
La muerte masiva de monos saraguato o aulladores (Alouatta palliata), por la intensa ola de calor que azotó al sureste mexicano, ocasionó el declive del 31.2 por ciento de la población de esta especie en peligro de extinción en el estado de Tabasco.
De acuerdo con información recabada en el Zoológico Miguel Álvarez del Toro, en el ZooMAT apenas se registró el deceso de 37 primates que no pudieron aguantar la ola de calor que se registró en los meses recientes. Nueve crías más más fueron trasladados por la Secretaría de Medio Ambiente al Centro para la Conservación e Investigación de la Vida Silvestre.
Datos estadísticos de Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta A.C. (COBIUS), organización de la sociedad civil que desde el 5 de junio atendió la emergencia, establecen que en total perdieron la vida 283 monos saraguato en Tabasco. Los decesos ocurrieron principalmente en los municipios de Centro, Comalcalco, Cunduacán, Jalpa de Méndez, Paraíso y Cárdenas, de una población de 907 ejemplares, por lo que solo quedan 625 monos saraguato en su hábitat natural.
Lo anterior sin contar las bajas que ocurrieron en Chiapas, más de 35; Veracruz al menos 20 y Campeche 20 ejemplares, para un gran total de 358 monos saraguato que murieron en la región, lo que contrasta con los 222 individuos que desde sus oficinas en la Ciudad de México reconoció la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Al respecto, la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM), denunció que en recorridos realizados en zonas de Tabasco, donde nadie ha investigado, expertos y pobladores que conformaron el Observatorio de Ciencia Ciudadana en Comalcalco, hallaron numerosas osamentas de monos saraguato.
“Los especialistas de la AZCARM han caminado muchos kilómetros y lamentablemente han encontrado una gran cantidad de restos de monos saraguato. Todo parece indicar que han perdido la vida muchos más ejemplares de los que se tienen contabilizados y que la muerte masiva comenzó antes del mes de mayo”, alertó Ernesto Zazueta, presidente de la AZCARM.
Expertos primatólogos coincidieron en que fue brutal el impacto de la sequía y la ola de calor sobre la población de monos aulladores, por lo que existe la imperiosa necesidad de rehabilitar a los adultos y crías huérfanas que fueron rescatadas, con el fin de que puedan regresar a su hábitat natural.
Indicaron que los pequeños monos que perdieron a sus madres requieren de un trabajo serio de aproximadamente dos años, para que puedan volver a las copas de los árboles a cumplir con su ciclo biológico.
Dirección de Vida Silvestre de la Semarnat regateó los apoyos
Reza el refrán: “Lo que mal empieza, mal acaba”, y justo eso fue lo que sucedió entre COBIUS y la Dirección General de Vida Silvestre (DGVS), de la Semarnat, que desde un principio regateó los apoyos y minimizó la labor que la sociedad civil y especialistas con muchas décadas de trabajo de campo, realizaron desde el 5 de mayo para tratar de salvar a los monos saraguato.
Los desencuentros entre las autoridades ambientales y Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta A.C., fueron públicos, primero porque a la DGVS no le gustó que los medios de comunicación se enteraran de que después de más de 20 días de iniciada la emergencia, ningún funcionario de la dependencia a cargo de María Luisa Albores, había atendido los llamados de auxilio.
La molestia creció por las denuncias de COBIUS ante la falta de compromiso y recursos por parte de Semarnat, para la manutención, atención médica y rehabilitación de los 18 adultos y las 12 crías huérfanas afectadas por golpes de calor, que llegaron a tener en la Unidad de Atención Médica de Cunduacán, financiada con dinero propio y donativos.
Posteriormente, los integrantes de la asociación civil externaron a través de redes sociales el dolor y consternación que sentían, porque no pudieron llegar a tiempo para salvar la vida de tres ejemplares adultos que cayeron de los árboles, después de convulsionar en estado de shock por las altas temperaturas.
COBIUS reveló en su momento que en los números telefónicos que la Semarnat puso a disposición de la ciudadanía para atender la emergencia, nadie contestaba, y por ello, a pesar de que los pobladores de Emiliano Zapata Segunda Sección, en el municipio de Comalcalco, quisieron avisar, no obtuvieron respuesta.
La reacción de la Dirección General de Vida Silvestre al mando de María de los Ángeles Cauich, vino 14 días después y en lugar de asignar presupuesto para la atención de los monos saraguato rescatados en la clínica de COBIUS, decidió trasladar cuatro ejemplares adultos al Zoológico Yumka en Villahermosa, Tabasco.
Hasta la fecha se desconoce el estado de salud de los tres machos y la hembra reubicados desde el pasado 19 de junio.










