Madres víctimas de feminicidio no festejan

Han transcurrido cuatro años desde que doña Maricruz Velasco Nájera dejó de festejar el Día de las Madres para buscar justicia por el feminicidio de su hija, Karla Yesenia Gómez Velasco.

Ainer González / Diario de Chiapas
Mientras muchas madres son consentidas con toda justicia, decenas de miles de mujeres mexicanas iniciaron este 10 de mayo, Día de las Madres, buscando y exigiendo justicia para sus hijas, hijos, nietas y nietos desaparecidos y asesinados en el país.
Han transcurrido cuatro años desde que doña Maricruz Velasco Nájera dejó de festejar el Día de las Madres para buscar justicia por el feminicidio de su hija, Karla Yesenia Gómez Velasco.
“La Fundación Karla Velasco va a seguir siendo mi fuerza, junto con las otras madres que nos llamamos Madres en Resistencia, porque estamos resistiendo ante una injusticia”, afirmó.
La señora Maricruz Velasco Nájera, madre de Karla Yesenia, recordó que en 2018 su hija fue asesinada por uno de sus compañeros que formaba parte del equipo de campaña del entonces candidato a la presidencia municipal, Carlos Penagos.
Desde entonces, ha tenido que luchar contra el mismo sistema, ya que aunque el presunto feminicida se encuentra en prisión, fue sentenciado a ocho años por el delito de “homicidio doloso”, a pesar de que la señora Maricruz asegura que el delito cometido fue un feminicidio y considera que esa sentencia es insuficiente.
“Hoy tenemos que ser médicos, peritos, investigadores, nuestras propias abogadas, tenemos que defender nuestros derechos porque el estado no lo hace”, expresó.
Casi cinco años después de este terrible suceso, mencionó que el dolor no disminuye. Aunque ha logrado crear una pequeña red de apoyo con otras madres víctimas de feminicidio, ha enfrentado la indiferencia ciudadana, el desinterés de las autoridades y el hostigamiento de personas que, en su opinión, han politizado su causa sin conocer el dolor que significa haber perdido a su hija.
“No comprenderán el dolor de perder a una hija, no es lo mismo estudiarlo que vivirlo”, agregó.
Hoy, la señora Maricruz enfrenta una realidad dolorosa y difícil junto a su esposo. Debido al desgaste que ha supuesto su lucha, tuvieron que enviar a su único hijo a otro estado, mientras ellos buscan la manera de subsistir día a día, no solo económicamente, sino también lidiando con el dolor de tener que explicar que su hija fue violentada y finalmente asesinada. Sin embargo, asegura que su lucha continuará hasta obtener justicia por Karla Yesenia Gómez Velasco.
“Hoy me tocó a mí, mañana no sabemos. Vivir esta vida no es fácil, pero debemos hacer un cambio ya”, afirmó.
Maricruz Velasco Nájera es una de miles de madres que se han convertido en “todólogas” cuando tienen un hijo desaparecido o asesinado, y que, ante la negligencia del Estado, comienzan a dominar las ciencias del derecho procesal y de la criminología para reconocer cuerpos en fosas e investigar minuciosamente los crímenes.

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