-Una raza endémica de maíz de Chiapas, enfrenta un futuro alarmante: modelos de análisis climáticos sugieren que la planta podría extinguirse para el año 2060.

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

El comiteco, una raza endémica de maíz de Chiapas, enfrenta un futuro alarmante: modelos de análisis climáticos sugieren que la planta podría extinguirse para el año 2060.

Esta situación pone en riesgo la milpa tal como se conoce, un sistema de cultivo ancestral producto del conocimiento de los agricultores, advirtió la investigadora Tamara Rioja Paradela, especialista en Ecología y Desarrollo Sustentable.

Ante los escenarios “nada halagüeños” de temperatura y precipitación proyectados por los modelos de cambio climático para Chiapas, un grupo de científicos ha puesto su interés en buscar nuevas áreas de cultivo para salvar al comiteco de la extinción.

Rioja Paradela explicó que el éxito de esta investigación colaborativa no solo busca preservar al Comiteco, sino que también serviría de modelo para proteger a las otras nueve razas de maíz que existen en Chiapas, las cuales representan una invaluable riqueza alimentaria y cultural.

Los escenarios generados por computadora, incluso hasta el año 2100, arrojan consistentemente la pérdida de esta planta. No obstante, la literatura científica sugiere que el comiteco podría ser cultivado en zonas de Oaxaca.

Según la investigación en curso, la región de Los Chimalapas se perfila como una de las áreas más adecuadas para el cultivo del comiteco.

“La investigación tiene como objetivo salvar a la planta, pese a los escenarios adversos, y determinar si Los Chimalapas, u otras zonas cercanas, tienen las condiciones ambientales para que prospere”, comentó Rioja Paradela, subrayando que estas zonas también deben ser preservadas para las próximas décadas.

Actualmente, el equipo se encuentra en la búsqueda de mazorcas y realizando pruebas de germinación en laboratorio. En estas pruebas se somete a la planta a las condiciones de estrés que indican los modelos de cambio climático para evaluar experimentalmente sus posibilidades de supervivencia fuera de su hábitat original. El objetivo final es asegurar la continuidad de este patrimonio biológico y cultural.

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