- El crecimiento del empleo se concentra en servicios y trabajo independiente, mientras sectores primarios presentan retrocesos
Ainer González / Diario de Chiapas
En México, la Población Económicamente Activa (PEA) superó los 61.9 millones de trabajadores en febrero de 2026, cifra que representó un incremento de 1.2 millones respecto al mismo mes del año anterior, destaca la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El organismo público precisa que la tasa de participación económica se ubicó en 59 por ciento, con un ligero aumento anual, en un escenario donde la población ocupada sumó 60.3 millones de personas, lo que equivale al 97.4 por ciento de la fuerza laboral.
Sin embargo, el Instituto señala que la población desocupada llegó a 1.6 millones, lo que colocó la tasa de desocupación en 2.6 por ciento, un nivel superior al registrado en febrero de 2025, con incrementos más marcados en mujeres.
En cuanto a la calidad del empleo, la ENOE expone que la subocupación alcanzó a 4.2 millones de personas, es decir, 7 por ciento de la población ocupada, con un crecimiento anual que refleja la necesidad de trabajar más horas para completar ingresos.
A la par, el organismo refiere que la tasa de condiciones críticas de ocupación se ubicó en 39.3 por ciento, lo que evidencia que una proporción significativa de la población enfrenta jornadas extensas o ingresos insuficientes.
En materia de informalidad, el Instituto expone que 33 millones de personas laboran en esta condición, lo que representó el 54.8 por ciento de la población ocupada, nivel superior al observado un año antes.
Por sectores, el organismo indica que los servicios concentraron la mayor parte del empleo con 26.9 millones de personas, seguido del comercio y la industria manufacturera, mientras que actividades primarias como agricultura registraron una disminución anual.
Asimismo, la Encuesta señala que el trabajo subordinado y remunerado concentró 68.7 por ciento de la ocupación, aunque creció también el empleo por cuenta propia, lo que refleja una expansión del trabajo independiente en el país.
En ese contexto, el organismo advierte que indicadores complementarios como la tasa de presión general y la ocupación parcial aumentaron, lo que muestra mayor competencia por empleos disponibles.
Finalmente, el Instituto sostiene que, aunque el empleo crece en términos absolutos, persisten condiciones de informalidad y precariedad que limitan la estabilidad laboral en el país.










