Ainer González/ Diario de Chiapas
“La política, para mí, siempre ha sido una forma de servir”, explicó Oscar Gerardo Ochoa Gallegos, ex dirigente municipal del PRI en Tuxtla Gutiérrez, para anunciar su renuncia al tricolor; una desistencia más en las filas de PRI Chiapas.
En una serie de misivas dirigidas tanto a Alejandro Moreno Cárdenas, y como Rubén Antonio Zuarth Esquinca, presidente nacional y estatal del PRI, respectivamente, manifestó que su salida del tricolor se debe a que, el partido dejó de escuchar a sus bases para aferrarse a las cúpulas.
Ochoa sostuvo que su ingreso al PRI estuvo motivado por una convicción, ayudar en la vida pública desde lo local, con trabajo territorial; así como escuchar activamente a las y los chiapanecos.
Desde esa trinchera, dijo que caminó por colonias, gestionó apoyos, y tejió alianzas con personas que compartían el deseo de ver las cosas funcionar bien en la sociedad. Sin em, reconoció que su visión se fue difuminando por las decisiones cupulares que, lejos de fortalecer al partido terminaron por desconectarlo de las necesidades reales de los pueblos de Chiapas.
Dentro de este hilo de ideas, criticó la incongruencia de una dirigencia que —según sus palabras— simula ser oposición mientras, sus cuadros ocupan cargos cómodos dentro del mismo régimen que dicen enfrentar.
“No se puede estar en misa y repicando”, sentenció, aludiendo a la doble moral de algunos priistas que pactan con el poder mientras prometen cambiarlo.
Mencionó que se va agradecido con quienes compartieron con él un mismo propósito.
La renuncia de Ochoa Gallegos se suma a la de Iván Sánchez Camacho, exdirigente estatal del Movimiento Territorial en Chiapas, quien presentó su renuncia irrevocable al PRI en diciembre de 2024, argumentando que las prácticas de exclusión, la falta de apertura a la diversidad de pensamiento y la concentración de decisiones en cúpulas reeleccionistas, han impedido la modernización del partido.










