Menor con múltiples padecimientos

Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas

Desde hace cinco meses, Blanca Yadilet dejó su hogar en Huixtla para permanecer en Tuxtla Gutiérrez con un solo objetivo: conseguir que sus dos hijos reciban la atención médica que necesitan; mientras uno enfrenta múltiples padecimientos congénitos y ha sido sometido a varias cirugías, el otro espera una operación que también cambiará su calidad de vida.

Su hijo menor, Caleb, nació con pie equinovaro, una anomalía congénita frecuente que afecta a los músculos y huesos de los pies. De igual manera, hernias inguinal y umbilical, además de piedras en los riñones. Desde los primeros meses de vida comenzó un largo proceso médico que, hasta ahora, suma cinco intervenciones quirúrgicas, además de la aplicación constante de toxina y un tratamiento especializado para corregir la movilidad de sus piernas.

Blanca explicó que el pequeño también estuvo hospitalizado tras presentar una bacteria que se propagó por su organismo, complicación que puso en riesgo su vida. Aunque actualmente su estado de salud es estable y las heridas de las cirugías han evolucionado favorablemente, aún enfrenta nuevos procedimientos.

La siguiente operación estaba programada para retirar las piedras de los riñones; sin embargo, tuvo que posponerse hasta septiembre, debido a un cuadro respiratorio que presentó el menor; mientras tanto, permanece con un catéter doble J y bajo vigilancia médica.

Una lucha por dos hijos

La situación familiar se volvió aún más compleja cuando su otro hijo, de ocho años, también fue canalizado al Hospital Regional “Dr. Gilberto Gómez Maza”, donde será intervenido quirúrgicamente, debido a que ambos testículos permanecen en la región inguinal.

“Estoy aquí por los dos. Uno sigue en tratamiento desde que nació y el otro también necesita una cirugía”, relató.

Sobrevive con  ventas ambulantes

Para cubrir gastos de alimentación, transporte y medicamentos, Blanca trabaja vendiendo elotes, tamales y otros productos en las calles de Tuxtla Gutiérrez.

Explicó que los ingresos apenas alcanzan para solventar los traslados al hospital.

“A veces vendo 400 pesos, pero entre los taxis de ida y vuelta se van casi 300. Lo demás apenas alcanza para comer y seguir”, comentó.

Actualmente vive en Copoya junto con su madre, quien recientemente fue operada y también requiere cuidados, mientras la familia permanece lejos de Huixtla.

Medicamentos y una cama, entre las principales necesidades

Además de los tratamientos hospitalarios, Blanca necesita adquirir el medicamento Uroclasio, cuyo costo ronda los mil pesos y que ayuda a evitar la formación de nuevas piedras en los riñones de Caleb.

También requiere férulas para continuar su rehabilitación, pañales etapa 5, toallitas húmedas y una colchoneta o una cama, ya que actualmente duermen en el piso.

Explicó que contar con una cama es una prioridad, debido a que su hijo mayor será sometido a cirugía y el proceso de recuperación será complicado si continúa acostándose y levantándose desde el suelo.

Aunque Caleb ha respondido favorablemente a las cirugías y no ha presentado nuevas complicaciones desde que superó la infección generalizada, aún necesita terapias para fortalecer sus pies, por lo que recientemente acudió al Teletón en busca de apoyo, ya que en el Hospital Pediátrico no recibe este tipo de rehabilitación.

Con dos hijos bajo tratamiento, gastos médicos constantes y viviendo lejos de su hogar, Blanca asegura que seguirá haciendo cualquier trabajo que le permita sacar adelante a su familia, mientras espera que alguna persona pueda apoyarla con los insumos que aún necesita para continuar la recuperación de ambos menores.

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