Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
En el fraccionamiento Zoque, un gesto de empatía se ha convertido en un proyecto comunitario que transforma vidas. Desde hace cuatro años, Michi Espacio Zoque funciona como un comedor para gatos y perros en situación de calle.
Un esfuerzo sostenido que se mantiene gracias al compromiso personal de Marikarmen, creadora y responsable del espacio. Este comedor nació como una respuesta al abandono y la falta de alimento que enfrentan diariamente muchos animales en la zona. Lo que comenzó como una iniciativa individual se ha consolidado como un punto de apoyo constante para los gatitos y perritos que dependen de la solidaridad para sobrevivir.
Marikarmen explica que el objetivo central del proyecto es enviar un mensaje claro a la ciudadanía: adopta, esteriliza y no compres. Insiste en que la solución al abandono animal empieza por la responsabilidad colectiva y por entender que cada acción puede marcar una diferencia en la vida de los animales más vulnerables. En esta temporada decembrina, la encargada de Michi Espacio Zoque también hace un llamado urgente a la comunidad para evitar el uso de pirotecnia, recordando que el ruido puede provocar miedo, estrés severo e incluso la muerte de perros y gatos, especialmente aquellos que viven en la calle y no cuentan con protección.
“Solo pedimos empatía”, señala. Empatía para alimentar, para cuidar, para considerar el bienestar de los animales que comparten los mismos espacios públicos. Empatía para adoptar en lugar de comprar; para esterilizar y así disminuir la población callejera; para actuar con responsabilidad.
Michi Espacio Zoque continúa trabajando día a día, demostrando que los cambios más significativos nacen de acciones pequeñas, constantes y guiadas por el amor hacia los animales.










