Murales abandonados en la Unicach

Los utilizan como bodega de instrumentos, se queja Sandra de los Santos

M de R / Diario de Chiapas
En redes sociales la periodista Sandra de los Santos denunció el abandono en que se encuentran los trabajos excelsos de César Corzo y Rodolfo Disner, grandes muralistas de Chiapa, sobre las paredes de la rectoría de Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
Señala que en un recorrido que hizo por el edificio, constató como la galería tienen las paredes manchadas y el deterioro es evidente.
Dijo que le causó mucha sorpresa que los murales de César Corzo están peor, pero lo que más indignó fue ver que el espacio frente a uno de ellos lo están usando como bodega de instrumentos. Como diciendo: “Ya lo estamos deteriorando, pues ya terminemos de rematarlo”, dice la también docente.
“Preservar los murales de César Corzo y Rodolfo Disner no es solo una cuestión estética, es una responsabilidad ética, cultural y educativa. Esas obras no son simples decoraciones en la pared: son parte del patrimonio artístico de Chiapas y testigos de una época, de una mirada sobre el mundo y de una identidad que también nos pertenece. La universidad, como institución que forma personas y promueve el pensamiento crítico, tiene la obligación de cuidar ese legado”, cita De los Santos Chandomí.
Recuerda que durante entrevistas con los pintores -antes de que falelcieran- ambos reconocieron que sus murales en edificios públicos ya necesitaban restauración. “Temían irse -de este plano terrenal- y que su obra se perdiera sin que nadie la rescatara. Incluso, los dos le confesaron que estaban dispuestos a hacer la intervención sin recibir salario, con tal de que su trabajo no se lo tragara el tiempo ni la burocracia.
“Ambos se fueron, y sus murales quedaron sin restaurar por culpa de esa gente que no cree que el arte es una de las expresiones más grandes de la belleza humana”, dice.
La conservación del arte no siempre depende de grandes presupuestos, sino de voluntad, respeto y conciencia. De entender que borrar el arte también es borrar memoria.
Y concluye preguntándose si no tenían otro lugar en donde poner esos instrumentos, ¿tan poco sentido común tienen? ¿Tan poco les importa?

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