Karla García / Diario de Chiapas
Ante la próxima entrada en vigor del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares y las recientes reformas a la Ley de Amparo, el ejercicio del derecho en México se encamina hacia una etapa de profunda transformación que exigirá a los abogados una actualización constante y una formación más sólida.
Así lo advirtió Gabriel Enrique Bravo del Carpio, rector de la Facultad Libre de Derecho de Chiapas (FLDCH), quien señaló que el nuevo marco normativo marcará un antes y un después en la impartición de justicia, por lo que los profesionales del derecho deberán prepararse para enfrentar estos cambios con conocimiento y especialización.
“Estas reformas abren un campo de acción muy amplio, pero también plantean un reto enorme: contar con profesionistas altamente preparados. El nuevo Código Nacional será un parteaguas para todos, y quienes ejerzan el derecho deben conocerlo a fondo”, subrayó.
El académico destacó que los cambios no se limitarán al ámbito procesal. Además del nuevo código y la reforma a la Ley de Amparo, existen transformaciones importantes en materia fiscal, corporativa, penal, laboral y administrativa, así como un creciente énfasis en el compliance como herramienta indispensable en el ejercicio legal.
Uno de los ejes que cobrará relevancia en los próximos años, agregó, será la Ley de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias, la cual permitirá a abogados y otros profesionistas certificarse como mediadores, fomentando así la cultura de la paz y nuevas formas de resolver conflictos sin llegar a tribunales. “La mediación es el futuro. No se trata únicamente de una competencia para abogados; cualquier profesionista puede formarse como mediador y abrirse camino en un campo que será cada vez más demandado”, explicó Bravo del Carpio.
De cara a la elección de jueces en 2027 en Chiapas, el rector consideró que este nuevo escenario representa también una oportunidad para las nuevas generaciones de juristas, quienes deberán destacar no solo por sus conocimientos técnicos, sino también por sus valores éticos.










