Karla García / Diario de Chiapas
El Enfermedad de Parkinson no solo representa un desafío físico para quien la padece, sino también una carga emocional y psicológica que impacta de manera directa a sus familiares y cuidadores, afirmó el psicólogo Andrey Pérez.
Explicó que, además de los síntomas motores característicos, esta enfermedad genera en los pacientes cuadros de depresión, ansiedad y trastornos del sueño, efectos que también se extienden al núcleo familiar.
De acuerdo con el especialista, entre las principales afectaciones en los familiares destacan sentimientos de culpa, sobrecarga emocional y la presión de asumir el rol de cuidadores, lo que puede alterar significativamente la dinámica del hogar.
Pérez advirtió que, ante la naturaleza crónica y degenerativa del Parkinson, algunas familias pueden enfrentar desgaste extremo, e incluso riesgo de abandono si no cuentan con redes de apoyo o preparación adecuada.
Por ello, subrayó la importancia de atender no solo al paciente, sino también a sus cuidadores, mediante un enfoque integral que incluya atención médica, acompañamiento psicológico, apoyo social y actividades de rehabilitación.
Asimismo, recomendó fortalecer redes de apoyo, mantener la actividad social y fomentar un proyecto de vida en el paciente, como herramientas clave para preservar la motivación y prevenir cuadros de depresión severa.










