Ainer González / Diario de Chiapas
Las fiestas decembrinas no representan celebración para todas las familias, ya que algunas enfrentan situaciones de salud que las mantienen en espera fuera de hospitales públicos.
Esta realidad se observa a diario en las inmediaciones de centros hospitalarios, donde familias permanecen a la espera de información sobre sus pacientes.
María es una de ellas; su hijo sufrió un accidente automovilístico el pasado 1 de diciembre y desde entonces permanece hospitalizado. “Ya tiene 20 días, el primero se accidentó mi hijo”, relató.
Debido a la gravedad de su estado de salud, la familia prevé pasar Navidad y Año Nuevo fuera del hospital Gilberto Gómez Maza, en Tuxtla Gutiérrez.
“No hay señales de que salga , aquí donde estamos llovió bastante y se mojaron nuestras cosas”, comentó.
La familia es originaria de Pujiltic y desde hace casi un mes permanece en la intemperie, expuesta al sol, la lluvia y el frío.
Además de la espera, han tenido que cubrir parte del tratamiento médico, ya que el hospital no cuenta con equipo para realizar hemodiálisis.
“Le hacen hemodiálisis un día sí y un día no, son cinco mil pesos cada sesión en particular; aquí no se puede realizar”, explicó.
Los gastos han sido solventados con apoyo familiar. “Mi familia no nos ha dejado; de mil, de quinientos, hemos juntado el dinero”, señaló.
Familias provenientes de municipios fuera de la zona metropolitana enfrentan gastos adicionales en alimentos, renta de sillas o camastros y uso de sanitarios, costos que no siempre pueden cubrir.
Personas dedicadas al apoyo a grupos vulnerables acuden a la zona para entregar alimentos, ropa y cobijas, aunque advierten que la mayor problemática se concentra dentro de los hospitales.
“Nuestra misión es visitar a los enfermos, pero también vemos las necesidades: tratamientos pospuestos y medicamentos que no hay”, señalaron.
Indicaron que esta situación no es reciente y que se ha agudizado en los últimos años.
“Pedimos más atención para los enfermos y una espera digna para los familiares; no los dejan entrar y no saben la situación real de sus pacientes”, expresaron.
Así, para cientos de familias, la Navidad transcurre fuera de hospitales, con la espera como única constante y la recuperación del familiar como principal deseo.










