Peces tienden a irse a las profundidades y la pesca se torna difícil; locatarios se quejan de las bajas ventas

Karla García / Diario de Chiapas

El descenso de temperaturas registradas en la entidad por la llegada del frente frío No 27 provocaron una disminución en el abasto de pescados y mariscos en mercados de la capital chiapaneca, debido a que las condiciones climatológicas impidieron la salida de embarcaciones y limitaron la actividad pesquera, de acuerdo con comerciantes del ramo.

Eneida Ramírez Morales, locataria del mercado Juan Sabines y con más de tres décadas dedicada a la venta de productos del mar, explicó que los fuertes vientos y el oleaje representaron un riesgo para los pescadores, por lo que muchos suspendieron temporalmente sus faenas.

Detalló que durante los frentes fríos no solo disminuía la captura, sino también la variedad de especies disponibles, ya que el pescado tendía a irse a mayor profundidad, lo que complicaba su extracción y encarece los traslados.

“Cuando hay norte o frente frío no entra mucho producto. Los pescadores no salen porque es peligroso y, además, el pescado se va a mayor profundidad, por eso hay desabasto y menos variedad”, comentó.

Pese a este escenario, Ramírez Morales señaló que los comerciantes optaron por no incrementar los precios, en un esfuerzo por no afectar la economía de los consumidores, aun cuando la cantidad de producto recibido era menor.

“Gracias a Dios no han subido los precios, seguimos manejando los mismos, aunque sí hay menos producto. Tratamos de buscarle para poder ofrecer lo mejor al cliente”, señaló.

Añadió que la temporada invernal también impactaba en las condiciones de trabajo de quienes se dedican a este giro, pues el contacto permanente con hielo y agua fría los obligaba a tomar mayores precauciones para cuidar su salud, como abrigarse adecuadamente y reforzar su alimentación.

En cuanto a las preferencias del público, comentó que durante el frío se incrementaba la demanda de platillos calientes, especialmente caldos y sopas de mariscos, como consomés de camarón, jaiba o pescado, a diferencia de los meses de calor, cuando predominaban ceviches, cocteles y aguachiles.

Indicó que entre los productos más solicitados se encontraban la mojarra y la tilapia, por ser opciones más económicas, así como el camarón pequeño, cuyo precio oscilaba entre los 140 y 150 pesos por kilogramo, al rendir más para la preparación de alimentos en casa.

Finalmente, recomendó a los consumidores revisar que el pescado presentara agallas rojas, ojos brillantes y cuerpo firme, mientras que el camarón debía conservar un color gris natural y una textura consistente, a fin de garantizar que se tratara de producto fresco.

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