Marco Alvarado / Diario de Chiapas
En 2024 la ciencia médica logró importantes avances en el combate al Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).
Considerados hitos en la búsqueda de una protección efectiva o incluso que evite la transmisión del virus, que ocasionó una de las pandemias más mortíferas en las últimas cuatro décadas.
Por ejemplo, en el año que concluyó se dio a conocer que hubo pruebas clínicas para un fármaco inyectable, que mediante dos aplicaciones al año podría proteger contra el virus, incluso que logró reducir a cero las infecciones de VIH, por lo que la revista Science lo eligió como el mayor avance científico de 2024.
En paralelo, un grupo de científicos logró eliminar el VIH de las células con una nueva tecnología genética, avances que dan esperanza para millones de personas que viven con el virus, y cuya calidad de vida ha mejorado a partir del desarrollo de nuevos fármacos.
No obstante, la población joven y sexualmente activa debe tener en cuenta que, pese al avance médico, las medidas de autoprotección siguen siendo fundamentales.
Como lo señaló en una entrevista el secretario de Salud municipal, Marco Antonio Ordóñez Juárez, el contagio de VIH sigue siendo tan peligroso como cuando inició la pandemia, y pese a los mejores tratamientos, nada justifica el riesgo de adquirir el virus y que éste evolucione hacia la peligrosa fase de Sida.
“El hecho de que ya se le considere como una enfermedad crónica, lleva a pensar que no pasa nada, porque hay tratamientos, pero sí tiene repercusiones físicas y emocionales que queremos evitar; actualmente, es difícil hablar de una solución, porque el virus se replica con tanta rapidez, y en cada contagio vuelve a sufrir cambios, eso ha hecho difícil tener una vacuna definitiva”.
Si bien los medicamentos han logrado mantener a raya el virus, hasta volverlo indetectable, esto sólo sucede con una medicación adecuada y un tratamiento de por vida, por lo que no se justifica correr el riesgo de contraer el virus, destacó el funcionario.










