Tania Selvas Ruiz / Diario de Chiapas
Por las condiciones actuales de la calidad del aire, que va empeorando año con año, organismos civiles y de investigación, como el Poder del Consumidor, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Bicitekas y SUR Instituto del Sur Urbano, hicieron un llamado al gobierno de México para que mejore el marco regulatorio en materia de eficiencia energética y emisiones en el sector transporte, que permitan reducir emisiones de gases de efecto invernadero.
Esta petición, se fundamentan en estudios que demuestran que el sector transporte es responsable de 19.5 por ciento de las emisiones de bióxido de carbono equivalente (CO2e) en México, contribuyendo a la crisis climática y a la mala calidad del aire, que afectan la salud de millones de personas.
En México mueren cada año al menos mil 680 niñas y niños menores de 5 años por enfermedades relacionadas con la mala calidad del aire y se estima que 48 mil 332 muertes prematuras se originan por la misma causa, según registros en el año 2019.
Esto se debe a que, en el país, más de 34 millones de personas están expuestas a la mala calidad del aire, en su mayoría debido a la contaminación generada por los automóviles.
En este contexto, Stephan Brodziak, coordinador de Calidad del Aire de El Poder del Consumidor, señaló que “es urgente que el gobierno de México implemente políticas ambiciosas para regular las emisiones de los vehículos nuevos y garantizar que los consumidores tengan acceso a información clara y verificable sobre el rendimiento, eficiencia energética y emisiones de sus automóviles. Ello, además de ayudar a reducir los impactos en la salud y los ecosistemas, contribuye a fortalecer la seguridad energética de México y reducir nuestra dependencia en las importaciones de gasolina”.
La urgencia de modificar las Normas Oficiales Mexicanas que regularizan la emisión de gases contaminantes, está basada en que se debe de dar cumplimiento al Acuerdo de París de 2015, en el que el gobierno de México tiene la obligación de reducir sus emisiones de GEI en 35 por ciento para 2030, con el objeto de cumplir con sus compromisos climáticos y de derechos humanos. Esto incluye la responsabilidad de garantizar que la industria automotriz cumpla con estándares que realmente contribuyan a la lucha contra el cambio climático.










