- Para los ganaderos, el escenario obliga a comenzar desde ahora con la planeación de estrategias; la variabilidad climática extrema intensificó las precipitaciones atípicas y las ondas de calor en la entidad
Cinthia Ruiz / Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La falta de lluvias comenzó a generar preocupación entre productores del campo chiapaneco, principalmente ante la llegada de una temporada seca que podría ser más complicada, debido a la poca humedad acumulada durante los últimos meses.
Así lo señaló Roxana Janet Ruiz López, presidenta de Tierra y Mujeres AC, quien explicó que en municipios como Villa Corzo las precipitaciones fueron insuficientes y ya provocaron pérdidas en cultivos como maíz y frijol, una situación que también representa un reto para quienes se dedican a la actividad ganadera.
Para los ganaderos, el escenario obliga a comenzar desde ahora con la planeación de estrategias que permitan enfrentar los meses de menor disponibilidad de agua. La productora explicó que, las condiciones no son iguales en todo el estado, pero en varias regiones la falta de lluvias ya está obligando a buscar alternativas para mantener la producción.
En las zonas donde existen terrenos bajos, pozos o posibilidades de riego, algunos productores podrán recurrir a estas fuentes para sostener parte de sus actividades, sin embargo, las condiciones son distintas para quienes dependen principalmente de las precipitaciones.
Ante este panorama, el sector tendrá que adaptar algunas de sus prácticas e incluso retomar estrategias utilizadas en otras entidades donde las condiciones de lluvia son menores, con el objetivo de enfrentar periodos prolongados de sequía y mantener la actividad ganadera.
La situación también representa un reto para las nuevas generaciones de productores, quienes tendrán que incorporar medidas de prevención y manejo ante las condiciones que enfrenta actualmente el campo.
A este escenario se suma la vigilancia sanitaria del ganado; en este sentido, Ruiz López señaló que el gusano barrenador se encuentra actualmente bajo control, aunque aclaró que esto no significa que el problema haya desaparecido, por lo que los productores deben mantener las medidas necesarias para evitar que vuelva a afectar al sector.
Para los productores, el reto será enfrentar una temporada seca con menor disponibilidad de agua y, al mismo tiempo, mantener las condiciones necesarias para proteger al ganado y sostener la producción. La falta de lluvias ya es uno de los principales factores que marcarán las decisiones del sector durante los próximos meses.
Agricultura de temporal es inviable
La variabilidad climática extrema asociada al fenómeno de El Niño ha intensificado las precipitaciones atípicas y las ondas de calor en Chiapas, haciendo inviable que la agricultura continúe dependiendo del ciclo de temporal, advirtió el investigador climático Marcelino García Benítez.
El especialista explicó que la interacción de los frentes fríos con la humedad generada en el último trimestre del año detona lluvias copiosas en periodos breves.
Aunque los productores llevan meses esperando estas lluvias, las alteraciones en los patrones habituales de precipitación incrementan el riesgo de pérdidas en la producción agrícola de la entidad.
Ante este panorama, García Benítez enfatizó la urgencia de transitar hacia la tecnificación del sector agropecuario y que las comunidades campesinas comprendan los efectos de esta variabilidad climática.
Señaló que los productores deben aprender a interpretar y aplicar los modelos de predicción meteorológica para identificar las zonas aptas para el cultivo y reducir las pérdidas económicas.
Finalmente, el investigador subrayó que las actividades humanas han acelerado e intensificado la imprevisibilidad del clima regional, prolongando las ondas de calor durante gran parte del año y concentrando lluvias torrenciales en regiones específicas durante breves intervalos.










