Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La partera tradicional tseltal Cecilia Hernández Girón, originaria de la localidad de Jerusalén, en el municipio de Las Margaritas, fue una de las 20 mujeres indígenas distinguidas con el Premio Nacional a la Promoción de los Derechos de las Mujeres Indígenas “Martha Sánchez Néstor” 2026, otorgado por la Secretaría de las Mujeres y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
Con cuatro décadas de experiencia, Hernández Girón ha dedicado su vida a acompañar a las mujeres durante el embarazo y el nacimiento de sus bebés, una labor que comenzó desde temprana edad, inspirada por el trabajo de su padre y por el interés que desarrolló en esta práctica.
Como lo relató durante su participación en el congreso internacional “Lekil Kuxlejal: El Buen Vivir para la Prosperidad Compartida”, organizado por el Gobierno de Chiapas, la partería tradicional le fue transmitida por su propia familia.
“Mi labor es ayudar a las mujeres y a sus bebés a estar bien. Tenía alrededor de 16 años cuando comencé a interesarme; veía llegar a muchas personas a buscar a mi papá y empecé a apoyarlo. Poco a poco desarrollé mi propia sabiduría y dejé atrás los miedos”, compartió.
Para Hernández Girón, la colaboración entre la medicina tradicional y la medicina académica es fundamental, pues ambas tienen como objetivo contribuir al bienestar de las personas.
Sin embargo, considera que es importante reconocer los conocimientos y las prácticas de las parteras tradicionales, así como generar espacios que permitan compartir experiencias y continuar con su preparación.
La partería tradicional también enfrenta desafíos relacionados con el reconocimiento de sus saberes y su integración al sistema de salud.
Uno de los debates recientes se relaciona con la entrada en vigor, en 2025, de la Norma Oficial Mexicana NOM-020-SSA-2025, cuya regulación ha generado cuestionamientos entre organizaciones vinculadas con esta práctica.
La Red Mexicana de Parteras Autónomas ha manifestado su preocupación por el enfoque de la norma, al considerar que infravalora el modelo de partería y coloca a las parteras tradicionales en una posición subordinada frente al sistema de salud institucional.
En este contexto, Hernández Girón ha señalado que anteriormente las parteras sentían que su práctica podía desaparecer, mientras que ahora cuentan con espacios para compartir sus conocimientos y continuar preparándose.
En Chiapas, la labor de las parteras tradicionales tiene una presencia relevante en la atención de los embarazos y nacimientos, especialmente en comunidades donde estos conocimientos forman parte de la vida y la organización comunitaria de los pueblos originarios.
En mayo de este año, la Secretaría de Salud de Chiapas informó que alrededor de tres mil 800 personas se dedicaban a la partería tradicional en la entidad y que esta práctica atendía el 38 por ciento de los nacimientos registrados.
Estas cifras dan cuenta de la importancia de las parteras tradicionales como Cecilia Hernández Girón en la atención materna del estado y del papel que desempeñan en la transmisión de conocimientos ancestrales.










