Marco Alvarado/Diario de Chiapas
Entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, México ocupa el primer lugar en la ocurrencia de embarazos entre las mujeres adolescentes.
Este 26 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, una situación que ha ido en aumento y es la causa por la que 39 por ciento de las mujeres mexicanas entre los 15 y 19 años de edad dejan de asistir a la escuela.
El embarazo adolescente, además de los riesgos físicos que conlleva, reduce las oportunidades en las mujeres, genera condiciones precarias de empleo y salarios, las expone a sufrir violencia por parte de sus parejas y a ser vulnerables a una mayor dependencia en general.
De acuerdo con los datos más recientes del Inegi, en 2019 se registró una tasa promedio de 13.7 nacimientos por cada mil mujeres que tenían entre 15 y 19 años; mientras que la tendencia de embarazos en este rango de edad no ha disminuído, al pasar de 70 a 77 por cada mil mujeres en estos rangos de edad.
Además, el 39 por ciento de las adolescentes que no asisten a la escuela estuvieron embarazadas alguna vez.
La deserción escolar complica aún más la posibilidad de obtener educación en temas de sexualidad y reproducción, lo que aumenta el riesgo de concebir un embarazo a temprana edad. En relación con la actividad sexual, tres de cada 10 mujeres de 15 a 19 años han tenido relaciones sexuales, esto se da en seis de cada 10 que no asisten a la escuela.
Con respecto al uso de protección anticonceptiva en la primera relación sexual, el 50 por ciento de las adolescentes de 15 a 19 años que no asisten a la escuela, no utilizaron protección en el primer encuentro coital. Esto no solo las expone a convertirse en madres sin haberlo planeado, también las deja vulnerables a contraer una enfermedad de transmisión sexual como el VIH o adquirir el virus del Papiloma Humano que, si no es tratado a tiempo, desarrolla el cáncer cervicouterino, una de las principales causas de muerte entre las mujeres mexicanas.
Ante este panorama, la educación es una herramienta para reducir el embarazo a temprana edad, potencializa el sano desarrollo para un ejercicio pleno y responsable de la sexualidad, además de que fomenta el empoderamiento y el acceso a mejores oportunidades de vida.
En relación con lo educativo, se considera que la inasistencia escolar facilita que se den embarazos a temprana edad. Por otro lado, el mismo embarazo provoca deserción escolar o bajo rendimiento.
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