Regreso a clases sin estrés

Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas

Las vacaciones escolares representan una oportunidad clave para el bienestar físico y emocional de los niños, ya que les permiten descansar, autorregularse y desvincularse temporalmente de la exigencia diaria de la rutina escolar.

 Sin embargo, la forma en que se gestiona este periodo libre influye de manera directa en cómo los pequeños afrontan el inicio del nuevo ciclo académico.

 La psicóloga y psicoterapeuta infantil Norma Meléndez, señala que un manejo adecuado del descanso y una transición progresiva son fundamentales para evitar el impacto emocional negativo del regreso a las aulas.

Durante la primera mitad del receso vacacional, el enfoque principal debe ser el esparcimiento y la relajación, los niños suelen experimentar niveles significativos de saturación por la carga de tareas y horarios rigurosos, por lo que disponer de tiempo libre para despejar la mente reduce el estrés acumulado.

 No obstante, al llegar a la mitad de las vacaciones, es indispensable comenzar a reestructurar la rutina de forma paulatina para que el cambio no resulte abrumador ni caótico.

Para lograr esta transición gradual, la especialista sugiere integrar gradualmente actividades estimulantes en el hogar, el uso de juegos didácticos, manualidades, dinámicas de lectura o ejercicios ligeros ayuda a restablecer hábitos sin llegar a saturar a los menores.

 Estas dinámicas deben elegirse considerando la edad y los gustos específicos de cada niño, ya que su objetivo es ejercitar la mente, mejorar la concentración y fomentar el desarrollo cognitivo mediante el juego y la creatividad.

Asimismo, mantener o retomar actividades extraescolares que sean del agrado del niño favorece una mejor capacidad de adaptación al entorno estructurado.

 El equilibrio entre la recreación, el descanso genuino y la introducción gradual de tareas breves garantiza que los estudiantes recuperen el ritmo académico de manera armónica, previniendo episodios de ansiedad o resistencia al volver al salón de clases.

Ante esto se ha pedido paciencia, apertura y dialogo, que permita tener una transición adecuada, y que no se atraumatica para los menores.

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