Descargas de aguas negras, uso intensivo de agroquímicos, acumulación de residuos sólidos y la presencia de contaminantes “invisibles” continúan deteriorando la calidad de los afluentes
Ainer González / Diario de Chiapas
Las descargas de aguas negras, el uso intensivo de agroquímicos, la acumulación de residuos sólidos y la presencia de contaminantes invisibles continúan deteriorando la calidad de los principales ríos de Chiapas, así lo advirtió el director de Ciudadanos por la Acción Territorial en la Cuenca del Valle del Jovel, Juan José Rodrigo Jess Poo, quien señaló que el problema rebasa al estado y forma parte de una crisis ambiental que afecta a gran parte de Latinoamérica.
El especialista explicó que la contaminación de los ríos responde a múltiples factores que se acumulan a lo largo de las cuencas, desde actividades agrícolas hasta descargas urbanas, generando afectaciones que incluso trascienden las fronteras de una entidad o un país.
“Mira, el río, como todos los ríos, desafortunadamente, de buena parte de la región, y estoy hablando no solo de México, sino probablemente de Latinoamérica, enfrenta problemas de contaminación. Te doy un ejemplo: hemos oído hablar del sargazo en Cancún y Tulum. Bueno, el sargazo se produce por la contaminación con agroquímicos, principalmente fertilizantes, en el Amazonas”, refirió.
Añadió que la contaminación generada en una región puede trasladarse a cientos o miles de kilómetros mediante las corrientes marinas y los sistemas hidrológicos, lo que evidencia la magnitud del problema ambiental.
“El agua que viaja por la corriente del Golfo provoca que esos microorganismos se reproduzcan. Entonces, allá hay problemas. Regresando al río Grijalva, recibe descargas de aguas negras de muchas ciudades o de ríos que ya llegan contaminados, además de la contaminación química originada por la actividad agrícola y ganadera en general”, indicó.
Asimismo, señaló que uno de los problemas más visibles en Chiapas continúa siendo la acumulación de residuos sólidos, principalmente plásticos, que cada temporada son retirados del Cañón del Sumidero mediante jornadas de limpieza, aunque el problema persiste año con año.
“También existen arrastres de residuos. Hemos escuchado que se menciona el plástico en el Cañón del Sumidero. Cada año se realizan jornadas de recolección, pero todo eso contamina. Y estamos hablando únicamente de lo visible. Hoy en la mañana leía sobre los microplásticos, pero esa es otra contaminación que también está presente”, explicó.
No obstante, advirtió que existen contaminantes que no pueden observarse a simple vista y que representan un riesgo aún mayor para el ambiente y la salud pública, como los microplásticos y las bacterias presentes en aguas residuales.
Como ejemplo, expuso el caso de San Lucas Zapotal, comunidad que enfrenta problemas en sus fuentes de abastecimiento debido a la presencia de coliformes fecales provenientes de las descargas de aguas negras generadas en San Cristóbal de Las Casas.
“Hay otro caso. San Lucas Zapotal, por ejemplo, enfrenta un problema en sus fuentes de abastecimiento por la presencia de coliformes fecales, derivado de las aguas negras provenientes de San Cristóbal de Las Casas”, dijo.
Finalmente, Rodrigo Jess Poo sostuvo que la contaminación de los ríos refleja una cadena de responsabilidades compartidas que termina afectando a poblaciones ubicadas aguas abajo, incrementando además los costos asociados a la atención de enfermedades y al tratamiento del agua.
“Entonces, tenemos otro problema severo de contaminación que la irresponsabilidad de los habitantes de San Cristóbal provoca a los habitantes de San Lucas. Y así nos vamos en una cadena interminable de irresponsabilidades que terminan generando mayores costos en materia de salud para la población”, precisó.










