Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Uno de los principales llamados que han realizado instancias como la Organización Mundial de la Salud (OMS) es contribuir al bienestar de los recién nacidos. Por lo tanto, se ha promovido la lactancia materna de manera significativa para fomentar la salud y el bienestar tanto de la madre como del bebé.
En este sentido, este sector ha destacado los numerosos beneficios de la lactancia materna y la interacción madre-bebé en la crianza, lo cual es fundamental para prevenir infecciones y promover la salud y el desarrollo. Estos aspectos adquieren una relevancia particular cuando los servicios de salud y otros servicios comunitarios se ven interrumpidos o limitados.
Según la OMS, es importante brindar apoyo a las madres y a los bebés para que permanezcan juntos y practiquen el contacto piel con piel y/o el cuidado canguro. Por lo tanto, se hace un llamado a informarse y buscar alternativas que permitan cumplir el objetivo de amamantar al menor.
En términos de los lineamientos para iniciar la lactancia materna, se destaca la importancia de comenzar dentro de la primera hora después del nacimiento, mantener la lactancia materna exclusiva hasta que los bebés tengan seis meses de edad y continuar con la lactancia materna junto con alimentos complementarios nutricionalmente adecuados y seguros hasta los dos años de edad o más.
Las mujeres embarazadas y lactantes requieren protección especial para prevenir daños a su salud y la de sus bebés, así como el tiempo necesario para dar a luz, recuperarse y amamantar a sus hijos. Al mismo tiempo, también necesitan garantías de que sus empleos no se verán amenazados debido al embarazo o a la licencia de maternidad.










