La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones destaca que 90.5 por ciento de la población apoya las leyes que prohíben fumar en lugares públicos
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Mientras el gobierno federal busca prohibir los inhaladores electrónicos de nicotina, también conocidos como vapeadores, datos de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones revelan que entre 2009 y 2023 aumentó de 17.3 a 42.3 por ciento el número de personas adultas fumadoras que recibieron consejería por profesionales de salud para dejar de fumar.
No obstante, los detractores de los inhaladores electrónicos de nicotina, alertan que la industria tabacalera trabaja en crear nuevos adictos a través de estos dispositivos, acercando el hábito del tabaquismo a grupos de edad más jóvenes.
Actualmente está en vigencia un Reglamento de la Ley General para el Control del Tabaco, emitido en diciembre de 2022, que previene, por ejemplo, la existencia de áreas de fumadores en lugares de uso público.
Y si bien este análisis observa que entre 2009 y 2023 hubo una disminución significativa en la exposición al humo de tabaco en los hogares y en espacios públicos como lugares de trabajo, transporte público y edificios de gobierno, se mantiene elevada la exposición en bares y clubes nocturnos con 70.3 por ciento.
La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones destaca que 90.5 por ciento de la población apoya las leyes que prohíben fumar en lugares públicos y de trabajo cerrados, mientras que 82.5 por ciento apoya las leyes que prohíben totalmente la publicidad de los productos de tabaco.
Ahora bien, respecto a los cigarros electrónicos, en 2023 12.9 por ciento de la población, unos 12 millones de personas, 16.8 por ciento de los hombres y 9.1 por ciento de las mujeres declaró que lo usó alguna vez; y actualmente 2.1 por ciento lo utiliza.
A principios de este mes la Secretaría de Salud manifestó su preocupación por el aval de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), al declarar inconstitucional el Decreto por el que se prohíbe la circulación y comercialización en el interior de la república, cualquiera que sea su procedencia, de los sistemas electrónicos de administración de nicotina, sistemas similares sin nicotina, sistemas alternativos de consumo de nicotina, cigarrillos electrónicos y dispositivos vaporizadores con usos similares, así como las soluciones y mezclas utilizadas en dichos sistemas.
Lo anterior, por considerar que se pone en riesgo la salud de la población en general, y aún más grave, en contra de la salud de niñas, niños y adolescentes, favoreciendo la libertad de comercio sobre el derecho a la salud.
Esta secretaría señala que la promoción de estos dispositivos a través de publicidad engañosa difunden la falsa creencia de que estos nuevos productos son de “bajo riesgo o riesgo reducido”, generando percepción errónea entre la población, especialmente entre los más jóvenes.










