- Durante el Equinoccio de Primavera más de dos mil 500 personas acudieron a las zonas arqueológicas mencionadas Arqueológica de Palenque, y en Toniná se registró el ingreso de más de 800 visitantes
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Durante el Equinoccio de Primavera más de dos mil 500 personas acudieron a la Zona Arqueológica de Palenque, y en Toniná se registró el ingreso de más de 800 visitantes.
Los días 20 y 21 de marzo se han consolidado en un sector del turismo que acude en masa a las zonas arqueológicas, bajo la premisa de que estas antiguas estructuras sirven para “canalizar” “energías” cósmicas.
Aunque nada de lo descubierto por la arqueología respalda que estos centros ceremoniales fueron creados para la “renovación de energía”, desde hace décadas hay una fuerte convocatoria para acudir a los principales basamentos en el país.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la zona arqueológica de Palenque se mantiene como el sitio con mayor demanda, donde es habitual observar a visitantes vestidos de blanco congregarse frente al Templo de las Inscripciones y El Palacio, buscando presenciar el cambio de estación en un entorno de misticismo, que tampoco corresponde al contexto de la civilización Maya.
Este año, nuevamente Palenque se posicionó en Chiapas como el lugar al que más acuden las personas que buscan “buenas vibras”, con un número de visitantes similar al registrado en el Templo Mayor, en Ciudad de México.
De acuerdo con datos del INAH, poco más de 179 mil 500 visitantes atestiguaron el cambio de estación en diversas zonas arqueológicas de nuestro país.
El programa, implementado en conjunto con autoridades federales, estatales y municipales, sumó la participación de la Guardia Nacional, de cuerpos de seguridad pública y de protección civil, con el propósito de brindar un adecuado disfrute del patrimonio cultural, priorizando la conservación y el respeto al mismo, a la par de la seguridad de los públicos de origen nacional y extranjero.
A nivel nacional, las otras zonas arqueológicas más frecuentadas durante la entrada de la primavera fueron Teotihuacan en el Estado de México, y Chichén Itzá, en Yucatán, las cuales registraron una afluencia de 38 mil y 24 mil 791 personas, respectivamente.
Sin embargo, las que marcaron récord fueron Teotenango, donde arribaron 12 mil 731 visitantes tan sólo el sábado 21 de marzo, o Calixtlahuaca, a la que acudieron cinco mil personas ese mismo día.










