Juan Cruz Toledo / Diario de Chiapas
En las calles de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y la región de los Altos de Chiapas, las jornadas laborales suelen comenzar desde las primeras horas de la mañana; sin embargo, para miles de ciudadanos, conseguir un descanso reparador se ha convertido en un lujo prácticamente inalcanzable. Estimaciones de la Secretaría de Salud revelan que hasta un 40 % de la población en la entidad padece algún tipo de trastorno del sueño, siendo el insomnio y la apnea obstructiva los padecimientos diagnosticados con mayor frecuencia.
La psicóloga María Palacios advirtió que la costumbre de dormir menos de seis horas por noche ha dejado de ser percibida erróneamente como una “medalla de productividad” para transformarse en un factor detonante de enfermedades crónicas, crisis de salud mental y un aumento sustancial en los accidentes viales registrados en el estado.
Entre los principales factores que impiden un sueño adecuado destacan el uso desmedido de dispositivos móviles antes de acostarse, las altas temperaturas, la presión económica, los ritmos de trabajo acelerados y los trastornos de ansiedad que no reciben un tratamiento oportuno. De acuerdo con los especialistas, estas condiciones mantienen al sistema nervioso central en un estado permanente de alerta.










